'Parténope' trae al Teatro Real un lío de faldas (y pantalones)

Archivo - Escena de la ópera Parténope
Archivo - Escena de la ópera Parténope - DONALD COOPER - Archivo
Europa Press Cultura
Publicado: domingo, 14 noviembre 2021 13:35


MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Teatro Real ha estrenado este sábado 13 de noviembre 'Parténope', de Hndel, con la presencia aplaudida de los Reyes en el palco y con una puesta en escena que ha abordado, a través de la risa y el humor, la diversidad de género, gracias a una trama adelantada a su tiempo.

A priori, parece exótico que una ópera escrita antes de mediado el siglo XVIII hable tan abiertamente de esa "fluidez de género", tan de actualidad a día de hoy. Sin embargo, ese juego fue el escogido por Hndel en una de sus creaciones 'rara avis' para divertir al público.

Si bien la apuesta no fue entendida en su momento, ahora la cosa cambia. Uno de los primeros aciertos del compositor alemán fue el de renunciar a seguir el canon de la época, que obligaba a contar la historia con personajes mitológicos. Bien es cierto que Hndel no es que no los usara --Parténope es una sirena mitológica a quien se le atribuye la fundación de Nápoles--, pero sí que optó por inventarse una trama que nada tiene que ver con los míticos personajes.

El director de escena Christopher Alden también ha optado por esta opción en su revisión, llevando la ópera al momento de la emergencia de las vanguardias artísticas del París de primeros del siglo XX.

Con un salón como telón de fondo, emerge una Parténope inspirada en la figura de Nancy Cunard. El decorado, blanquecino con unas escaleras retorcidas, recuerdan al estilo art decó que comenzaba ya a despuntar por aquella época.

No es la única referencia a los 'locos años 20', puesto que la guerra está muy presente en una París que acababa de dejar atrás la I Guerra Mundial. Cascos germánicos, bayonetas o máscaras anti-gas van apareciendo en el escenario, premonición también de un nuevo conflicto.

En la presentación de la obra en Madrid, se estuvo a vueltas con la importancia de los 'castrati' de la época, que rodeaban a la protagonista, y cuyo papel ahora ejercen contratenores para salvar momentos como el de 'Furibundo spira il vento' al final del segundo acto --en boca de Iestyn Davies como Arsace, que ha levantado los entusiastas aplausos del público--.

Ya desde la primera escena el espectador sabe a lo que se atendrá en las cerca de cuatro horas de función. Cuatro hombres trajeados y con un bigote imposible irrumpen en las escaleras, siendo uno de ellos un 'impostor': Rosmira/Eumínide, que disputará con la propia Parténope el amor de Arsace.

BOLTON AL CLAVE

La idea de Handel era muy clara y, aparte de divertir (hay varias escenas teatrales que rozan el 'gag'), también apuesta por un antibelicismo: 'Así que se valiente, avanza y sé feliz. En el amor hay que arriesgar', dice uno de sus personajes.

Pero más allá de ese juego de faldas --y pantalones--, en 'Parténope' surge otra idea muy actual, que también puso en valor la soprano Brenda Rae: el de una mujer empoderada. "Parténope es una mujer muy consciente de su poder y no se avergüenza de ello", señalaba la soprano en la previa.

Hndel, que alcanzó una producción de más de 40 óperas, únicamente contó con dos comedias en su repertorio --la anterior era de 1710, 'Agripina'--. El director musical de la ópera, Ivor Bolton --quien dirige su segundo título de Hndel al frente de la Orquesta Titular del Teatro Real-- ya calificó a esta obra como una de las mejores del compositor alemán y, para esta ocasión, reserva una sorpresa al público interpretando en el clave varias partituras de la obra.

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