El entrenador del Barça de baloncesto, Xavi Pascual - FCB
BARCELONA, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -
El nuevo entrenador del Barça de baloncesto, Xavi Pascual, aseguró este miércoles, en una comparecencia previa al duelo de Euroliga contra Anadolu Efes Istanbul que ejerció también como presentación, que vuelve al banquillo blaugrana "por una única razón", que es "para ganar", y defendió que en el club "no existen temporadas de transición", subrayando que la Junta Directiva le ha transmitido "ilusión, confianza y motivación" para esta segunda etapa.
Pascual insistió en que el objetivo debe expresarse "con la boca grande", convencido de que "el Barça debe estar siempre cerca de ganar títulos" y de que el equipo actual "está preparado para competirlos ya este año". "Si no creyera que con este equipo podemos hacer cosas, no habría dicho que venía. Se lo he dicho a los jugadores: creo en este equipo para esta temporada", afirmó a los medios.
El técnico confirmó que la presión no ha cambiado. "La presión es la misma: ganar cada partido. Espero no defraudar nunca a nadie. Las segundas etapas siempre son más difíciles cuando la primera fue exitosa, pero siento la misma presión de siempre", aseguró.
Destacó, en este sentido, la "extraordinaria" acogida por parte del club y del vestuario y situó en "unos dos meses", si las lesiones respetan, el tiempo necesario para que la plantilla alcance el nivel que considera que tiene. En cuanto al proyecto, pidió "unidad total" y defendió que el Barça debe ser "ejemplo en respeto, educación, imagen y reacción a victoria y derrota". "Primero esto; luego hablaremos de baloncesto", señaló.
Pascual explicó que el proceso de su vuelta al equipo se aceleró el pasado fin de semana, una vez que el club optó por prescindir del anterior técnico, Joan Peñarroya. "El domingo me llama el club y el lunes tenemos una reunión francamente productiva. El Barça expresa su deseo de que venga en una situación que no es la mejor, pero tampoco la peor. Hemos alejado miedos, dado tranquilidad al grupo, y el plan ha salido bien", destacó.
Añadió además que su visión del baloncesto europeo es hoy "más amplia" y eso le permite entrar a media temporada "con más confianza" que en etapas anteriores. Sobre el mercado, confirmó que mantiene a todo el 'staff' y que no tomará decisiones hasta conocer a fondo la plantilla. "El club siempre estará atento a oportunidades, pero no quiero intentar fichar a nadie hasta tener clara la realidad del equipo. Primero quiero ver si los jugadores pueden dar más", explicó.
A nivel competitivo, recalcó que la Euroliga es "el sueño más importante" del Barça, aunque recordó que la Liga Endesa es "la competición más compleja por normativa y calendario". También reivindicó un papel reforzado de la Masia: "En casi todas las Euroligas ganadas en los últimos 20 años había un núcleo local fuerte. Debemos construirlo poco a poco pese a la dificultad actual para retener jóvenes", comentó sobre la importancia de incluir a la Masia en el primer equipo.
Pascual admitió sentir una mezcla de emoción y responsabilidad por volver al Palau Blaugrana. "Tenía ganas de volver, pero no he querido precipitar nada. Entrenar aquí es muy difícil para alguien que es de aquí, pero esa responsabilidad ha sido un impulso", dijo. Recalcó también su relación "extraordinaria" con el presidente blaugrana, Joan Laporta. "Cuando quiere algo, va de cara. Sus conversaciones fueron importantes para tomar la decisión final", aseguró.
Tras pasar por Panathinaikos o Zenit de San Petersburgo, vuelve al club casi una década después, explicó antes de empezar la jornada que llega "con muchas ganas y responsabilidad" y que ha seguido "muy de cerca" al equipo en los últimos meses. "Conozco a buena parte del vestuario, sé lo que pueden dar y sé que tenemos margen de crecimiento inmediato. Mi objetivo es que el Barça tenga una mentalidad defensiva fuerte, que sea agresivo, que se sienta protagonista y que el Palau note esa energía desde el primer día", señaló.
En su primera media hora en pista -principalmente ejercicios de tiro y secuencias técnicas para evaluar el estado del grupo-, Pascual estuvo especialmente comunicativo, dando instrucciones directas y detalladas a los jugadores interiores y corrigiendo automatismos en la circulación exterior. "Quiero un equipo inteligente, que entienda por qué hace cada cosa. No se trata solo de jugar rápido o lento, sino de hacerlo con sentido", apuntó.
Destacó también que ve al grupo "con hambre y con actitud", y que la plantilla, pese al calendario cargado, "está lista para competir al máximo nivel". "Tenemos talento y tenemos carácter. Ahora toca ordenar ideas, ajustar roles y construir. Esto empieza hoy, pero el objetivo es ser un equipo fiable de noviembre a junio", explicó.
Por su parte, el jugador Darío Brizuela señaló que el equipo afronta esta segunda etapa de Pascual "con mucha ilusión". "Han sido solo tres días, pero el ambiente es muy positivo. Venimos de una semana buena y tenemos ganas del partido de mañana. Cada entrenador trae sus ideas, y él está haciendo un esfuerzo por adaptarse a lo que teníamos y funcionaba", apuntó.