La selección española de balonmano celebrando un triunfo - UROS HOCEVAR / KOLEKTIFF - Archivo
MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -
Hace una semana, la selección española masculina de balonmano se subía al podio del Campeonato del Mundo que se disputó en Egipto gracias a un brillante tercer puesto. Su éxito era la decimoquinta medalla de su historia, casi la mitad de ellas (7) en una década donde estadísticamente ha sido el mejor combinado a la hora de estar en la pelea por las medallas.
Los 'Hispanos', como son conocidos los componentes del equipo, se han consagrado seguramente como una de las referencias del balonmano mundial y en la última gran cita demostraron su fiabilidad para estar en la pelea por las medallas en un deporte que no da respiro con un gran torneo al año, dos si coincide con Juegos Olímpicos.
Repasando las actuaciones de la doble campeona del mundo desde 2011, cuando se celebró el Mundial de Suecia, se puede constatar su gran regularidad. En total, contando Mundiales, Europeos y Juegos, España ha estado en doce de las 13 grandes competiciones de los últimos diez años. El único 'borrón', la no clasificación para Rio 2016, con el recordado final dramático en un durísimo Preolímpico ante Eslovenia y Suecia, y un gol sueco de 7 metros a falta de diez segundos que dejó en nada la victoria por 23-25 porque debía de ganar por tres o más goles.
Pero salvo ese traspié, no ha faltado a ninguna gran cita y en las que ha estado, siempre ha sido candidata con un total de nueve semifinales y fallando únicamente a esa ronda en los Juegos de Londres, eliminada en cuartos por Francia con un polémico gol sobre la bocina, y los Mundiales de 2017, con derrota en cuartos también por un gol ante Croacia, y 2019, donde no pasó la 'Ronda Principal' para acabar séptima.
Esta regularidad la sitúa a la par prácticamente de seguramente las dos mejores en cuanto al valor de sus premios en estos últimos diez años como son Francia y Dinamarca. La primera también ha firmado nueve semifinales, con la 'ventaja' de haber disputado un torneo más (Juegos 2016), y consiguiendo ocho metales. Sólo una vez que estuvo en la penúltima ronda se quedó sin premio, en el pasado Mundial, aunque en su debe hay también actuaciones muy pobres en los Europeos de 2012 y 2020. El combinado danés, actual campeón olímpico y doble mundial, ha estado en ocho, también con el extra de Río, y consiguió premio en siete, aunque también tuvo un discreto rendimiento en el último Europeo y en el Mundial de 2017.
Y en comparación con otras exitosas selecciones de estos últimos diez años también sale bien parada. La selección femenina de waterpolo, que tiene un calendario similar con un gran torneo cada año, ha estado en ocho semifinales de doce posibles (siete medallas), y en cuanto al baloncesto, que espacia más sus competiciones, la masculina, en ocho citas, ha estado en siete peleas por el podio y subiéndose en todas ellas, y la femenina, con el mismo número, ha logrado siete igualmente y no se baja del cajón desde 2013.
La buena racha de los 'Hispanos' se inició en 2011 en el Campeonato del Mundo. A ese torneo llegaba tras no haber brillado ni en el Mundial de 2009, donde quedaron condenados a la Copa Presidente, ni en el Europeo de 2010, sextos. Pero la mano de Valero Rivera se empezó a notar y se colgaron un positivo bronce ante Suecia. Un año después, otra vez en semifinales del Europeo y aunque llegaron invictos a la pelea por las medallas, no pudieron con Dinamarca ni Croacia. En Londres 2012 tampoco hubo suerte.
TRES SELECCIONADORES Y UN BLOQUE CONSAGRADO
La gloria le llegó a la selección en el 2013, donde no desperdició la oportunidad de ser anfitriona del Mundial para coronarse campeona mundial por segunda vez. Un oro, el segundo a nivel internacional en la historia del balonmano nacional y conquistado con una exhibición en la final ante Dinamarca (35-19). Esa fue la despedida de Rivera y la llegada de Manolo Cadenas que mantuvo el nivel competitivo del equipo, salvo por la desgraciada no clasificación para los Juegos de Río de Janeiro, un castigo para un equipo que fue semifinalista en todo el ciclo olímpico.
Con el técnico leonés, el combinado nacional volvió a estar entre los candidatos en las otras dos grandes citas. En el Europeo de 2014 se colgó el bronce tras caer en semifinales ante Francia y esta vez sí ganarle el tercer puesto a Croacia, mientras que no hubo tanta suerte en el Mundial de 2015 donde finalizó cuarta tras perder sus dos últimos partidos ante los franceses y Polonia. El paso adelante se dio en el Europeo de 2016 con el equipo accediendo a la final diez años después, pero estrellándose en un mal día en la final ante Alemania (24-17).
Cadenas dejó su puesto y fue relevado por Jordi Ribera, que también está siendo capaz de tener a los 'Hispanos' en lo más alto y con el que han conseguido grandes éxitos, aunque en su primera gran cita, el catalán no pudo llevarles a las semifinales tras caer en cuartos 30-29 ante Croacia. Pero la revancha llegó un año después, con la conquista por fin del título continental derrotando desde la defensa a Francia en 'semis' y a Suecia en la final.
El Mundial de 2019 les volvió a ser esquivo, pero fueron capaces de reeditar en 2020 el oro europeo, algo que no conseguía ninguna selección desde que lo lograse Suecia de 1998 al 2000. Además, eran las sextas semifinales seguidas, una regularidad que ninguna otra del Viejo Continente fue capaz de igualar. El cierre a la década fue el pasado domingo con el bronce mundialista, un refuerzo de cara al asalto del podio de los Juegos de Tokio, para los que España ya está clasificada en busca de mejorar los bronces de Atlanta, Sidney y Pekín.
Para ello, Jordi Ribera ya tiene un bloque muy asentado y en el que quedan todavía, y con un papel importante, cuatro jugadores que ganaron el bronce en 2011 como son Raúl Entrerríos, Jorge Maqueda, Joan Cañellas y Viran Morros. Cinco si se cuenta a un Julen Aguinagalde que no pudo estar por lesión en el pasado Mundial. De todos ellos, sobresale el menor de los Entrerríos, capitán del equipo y ya campeón del mundo en 2005, al que sólo una lesión apartó de la gloria mundialista en 2013 y que es el líder de un combinado donde sobresale el colectivo por encima de grandes individualidades.