MADRID, 6 Dic. (EUROPA PRESS) -
La jugadora de la selección española femenina de balonmano Macarena Aguilar se mostró esperanzada de que puedan firmar un buen nivel en el Mundial de Serbia, donde debutarán este sábado ante Noruega, sobre todo por las ganas que hay de quitarse "la espina" que les dejó su actuación en el último Europeo, al que acudieron "psicológicamente agotadas".
España afrontaba hace un año el torneo continental con cierta vitola de aspirante por su condición de bronce mundialista y olímpico, pero las cosas no salieron bien y el equipo concluyó undécima, aunque para Aguilar, respecto a como afrontan esta cita "no hay color".
"Estábamos agotadas psicológicamente. Tuvimos que enlazar dos torneos seguidos sin descansar, con lesiones y tu cuerpo no llega igual, pero ahora hemos descansado y la gente viene fresca y con ganas. Después del Europeo se te queda la espina de que mal lo hemos hecho después de los Juegos y todos quieren quitarse esa espina y seguir con el nivel de los últimos años, aunque no se consiga medalla", aseguró Aguilar en declaraciones a Europa Press antes de partir hacia Serbia.
La manchega ve este torneo de Serbia "un poco" como un examen para ellas. "Venimos de conseguir medalla en Brasil y en los Juegos y puede que la gente piensa que estemos ahí y consigamos medalla, pero hay que ser realistas porque conseguir una medalla en el Mundial es muy difícil", comentó.
En este sentido, la central del Randers cree que la principal dificultad reside "sobre todo por el sistema de competición". "Aunque hayas hecho una primera fase estupenda te puedes ir a casa en el cruce de octavos", recordó. "Hay que ir pasito a pasito porque si no nos puede pasar lo de Europeo, que hubo muchos factores", añadió al respecto.
La primera piedra será "un rival fuerte" como Noruega. "Nos viene bien. Es un aliciente de motivación jugar contra la campeona olímpica y subcampeona de Europa, y que siempre está arriba. Te gusta jugar esos partidos y te tienes que motivar, es un punto más. En el Europeo de 2008 empezamos contra ellas y luego jugamos la final contra ellas", apuntó la de Bolaños de Calatrava.
"El grupo es un poco engañoso, no creo que sea fácil. Las polacas están jugando muy bien y vienen de eliminar a Suecia, una de las potencias , que es muy duras y le ganaron muy bien. Están a un nivel bastante bueno y con jugadoras top. Luego está Angola, africana y que físicamente son 'bestias'. Los otros dos (Paraguay y Argentina), en teoría, son más asequibles, pero va a ser un grupo duro", advirtió sobre el grupo inicial.
"SE ESTÁ APROVECHANDO BIEN EL TIRÓN"
Otro motivo para que esté contenta Aguilar es el de haber vuelto a España. La central juega en Dinamarca y estar en casa le alegra "mucho". "Estoy muy contenta, tenía ganas de volver, de entrenar y estar con las 'guerreras'. Allí el juego es diferente y quería disfrutar porque el nuestro es el que jugamos aquí y en Dinamarca, Francia o Hungría no lo haces y tampoco estos entrenamientos. También por el clima y por poder hablar con libertad con todo el mundo", afirmó.
En el lado contrario está que este Mundial será la despedida de Begoña Fernández. "Debutamos juntas en el mismo torneo y junto con Marta (Mangué) hemos vivido de todo. Ella es fundamental por el grupo, por el juego, por ser la capitana, y la vamos a echar de menos. Son muchos años, pero es así, hay que dar el cambio a otra gente, y ella lo tiene decidido y hay que facilitarle esto, que no sea trágico, porque son decisiones muy difíciles. Son muchos años y muchos sentimientos y decir adiós cuesta mucho", confesó.
Finalmente, Macarena Aguilar espera que "dure mucho" el 'boom' del deporte femenino. "En los Juegos tuvo una notable repercusión, se ganaron muchas medallas y creo que se está aprovechando el tirón y los éxitos del waterpolo, de la 'sincro' o del baloncesto también lo están facilitando, pero tenemos que intentar que cuando no haya un éxito así se siga apoyando porque nos dejamos la piel tanto para bien como para mal", sentenció.