MADRID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -
El abogado de Jesús Manzano, Carlos Sánchez Peribáñez, ha lamentado en su informe final del juicio por la Operación Puerto que la trama de dopaje urdida por los imputados hiciera pasar al exciclista "de una carrera profesional meteórica a jardinero" y ha subrayado que pide una indemnización de 180.000 euros porque es la cantidad que le habría ofrecido un abogado de la defensa por retirarse de la causa.
"Manzano es el que abre el melón que por medio de unas declaraciones al diario 'AS' donde cuenta todo el dopaje en el Kelme. Tiene mucho peligro porque lo sabe todo y lo cuenta todo, lo que había de tratar por todos los medios era cerrarle el camino. Todas esas manifestaciones tuvieron consecuencias negativas sobre él, pero siempre lo siguió manteniendo. La credibilidad que tiene es extrema", defendió Sánchez en una exposición enérgica y coloquial.
Manzano, una de las siete acusaciones diferentes "se personó porque los acusados negaban los hechos". "Atacaron al señor Manzano cuando él era una víctima y estaba imputado. Dirán que Manzano declaró por venganza y maldad. Se puede hacer, aquí lo importante es que sea verdad", dijo, tras lamentar que el dopaje hiciera pasar a su representado "de una carrera profesional meteórica a jardinero, con todos los respetos".
"Manzano ha reiterado todo lo dicho en el 'AS', en la Federación, en el juzgado y aquí. Manifestó que desde el Tour 2003 nunca volvió a ser el mismo. Se ha intentado desacreditarlo, que si cocainómano, que si no sé que... ¡Oiga, pero si usted le trataba! Dejó el ciclismo por todo esto. ¿Que era un indisciplinado? ¡Pero si le subieron la ficha!", denunció contrastando las declaraciones durante el juicio de Eufemiano y Belda.
"LA REPULSA SOCIAL ES INFINITA".
Sánchez considera que los hechos que se están juzgando "son gravísimos" porque se están "hablando de médicos, no de chavales de barrio; de un entrenador, de un preparador físico". "Obligaban a doparse a los ciclistas, los deportistas no entraban a rastras, pero era la política del equipo", añadió sobre el "riesgo potencial" que generaron tanto con las transfusiones sanguíneas con los "infinitos medicamentos" encontrados en los registros. "Si han pasado cuatro días y no le dio el infarto, pues estupendo, me alegro, pero usted aumentó la viscosidad de la sangre", incidió.
Por ello, se reafirmó en su petición de penas para cuatro de los cinco imputados -todos menos Manolo Saiz-, así como en la indemnización que reclama de 180.000 euros. "En esta cantidad valoraron al señor Manzano y eso es lo que yo reclamo ahora", aclaró.
El letrado argumentó que, de forma planificada y sistemática, los acusados medicaron a personas sanas con fines deportivos y un beneficio económico muy elevado", algo que entiende que ha producido una "repulsa social infinita". "Si inyecto EPO, EPO, EPO hasta que no puede más, eso no es sangre completa, es un preparado. Los medicamentos se prescribían alegremente sin ningún tratamiento y a personas sanas", reiteró.
A la hora de personificar en los acusados, dejando claro que Eufemiano Fuentes es "el ideólogo de toda la trama", valoró que Labarta "no solo tenía conocimiento, es que participaba en el delito como demuestran los pinchazos telefónicas" y que Belda "debía de haberse opuesto a todo esto a nivel humano" porque "estaba más comprometido moralmente con los ciclistas", lo que hace que tenga "mayor responsabilidad todavía" que Labarta. Por contra, Yolanda Fuentes tiene "mucha menos responsabilidad" aunque sí "aprendió las tácticas de su hermano y ayudaba a controlar" el dopaje.