Tadej Pogacar, última etapa Tour de Francia en París - Europa Press/Contacto/Jasper Jacobs
MADRID, 26 Jul. (EUROPA PRESS) -
El ciclista esloveno Tadej Pogacar (UAE Team Emirates-XRG) culminó este domingo la conquista de su quinto Tour de Francia, tercero consecutivo, tras la marcha triunfal que culminó en París, una jornada que también se encargó de animar con las subidas a Montmartre y la antológica victoria de Mathieu van der Poel.
Como el año pasado y gracias al cambio del circuito de los Campos Elíseos que propició la celebración de los Juegos Olímpicos de 2024, el Tour terminó con una 'Clásica' donde los mejores honraron a este deporte y a la 'Grande Boucle'. Un histórico Pogacar se puso a los mandos en las tres subidas al famoso barrio parisino y, pese a no entrar bien colocado en la última, se escapó junto a Van der Poel.
Con 10 kilómetros para la meta, ambos rodaron mano a mano manteniendo a unos 8-12 segundos a un pequeño grupo perseguidor y, después, a todo el pelotón. El neerlandés, más poderoso en el final, se la jugó con lo que le quedaba en los últimos 700 metros y firmó una heroica victoria de fotofinish, casi engullido por el grupo, mientras Pogacar daba por cumplido un Tour espectacular, ganador con Remco Evenepoel (Red Bull-Bora-Hansgrohe) a más de seis minutos.
El líder del UAE Team Emirates-XRG, a sus 27 años, se convirtió en el quinto ciclista con cinco Tours en su palmarés, igualando a Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Indurain. El esloveno, que sufrió mucho más el año pasado, firmó una victoria inevitable, más si cabe cuando en la 15ª etapa se quedó fuera de combate su gran rival, el danés Jonas Vingegaard (Team Visma | Lease a Bike), quien abandonó por una caída. Para entonces, Pogacar ya tenía el Tour en el bolsillo, pero la última semana perdió más emoción si cabe, o la opción de alguna batalla más arriba.
El extraterrestre de las dos ruedas dio su primer golpe pronto, demasiado para muchos, en la tercera etapa con final en Les Angles, donde ya se vistió de líder, aunque el maillot amarillo se lo puso para no quitárselo en la sexta jornada. Pogacar destrozó la 'Grande Boucle' en el Tourmalet, coronando en solitario el mítico puerto, después de una demostración más de fuerza.
Con una renta de casi tres minutos, el esloveno fue aumentando su colchón a base de victorias de etapa, como en el Macizo Central, donde castigó a un Vingegaard aislado con el ataque en Col de Pertus. El cuarto triunfo parcial llegó en Le Markstein, antesala de una decimoquinta etapa donde el danés se rompió la clavícula.
La ronda gala se quedó sin su mano a mano los últimos seis años, y Remco Evenepoel pasó a ser perseguidor del líder, pero a cinco minutos. La mirada de Pogacar quedó reservada para el Alpe d'Huez el viernes, otra cima célebre que no había conquistado antes y que no solo no dejó escapar sino que la subió en tiempo récord, mejor que Marco Pantani en 1995, para ganar su quinta etapa.
El penúltimo objetivo de Pogacar, antes de hacer vibrar a París pese a tener el trabajo más que completado, fue asegurar el podio y el maillot blanco de su compañero Isaac del Toro, tirando de él en la etapa reina del sábado, donde se juntaron tres de los seis puertos de categoría especial del Tour. Ahí, Richard Carapaz (EF Education-EasyPost) ganó su segunda etapa en tres días, como el mejor escalador, maillot de lunares.
Mientras, Mads Pedersen (Lidl-Trek) se quedó el maillot verde, también activo en Montmartre par ser tercero en el intento de cazar a Van der Poel, con Jasper Philipsen (Alpecin-Premier Tech) segundo. El mejor español en la general fue Juan Ayuso (Lidl-Trek), séptimo.