Actualizado 14/07/2014 02:18 CET

Alemania conquista el Mundial del 'Mineiraizo' y el mordisco de Suárez

David Luiz, Dante y Luiz Gustavo
REUTERS

MADRID, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

La selección de Alemania ha conquistado este domingo en Brasil la vigésima edición de la Copa del Mundo de fútbol, un torneo que será recordado por el descalabro de la anfitriona, el mordisco de Luis Suárez, la irrupción de Costa Rica y James Rodríguez o la dificultad para brillar de los equipos europeos más allá de Alemania u Holanda, incluida una selección española que fracasó estrepitosamente en su defensa del título.

Tras conquistar la gloria mundial en Sudáfrica por primera vez en su historia, España llegaba a Brasil avalada por sus tres torneos internacionales conquistados de forma consecutiva y por su estilo de toque que tantos frutos había dado. Sin embargo, se convirtió en la primera gran decepción del torneo tras la goleada sufrida ante Holanda (5-1) y la clara derrota frente a Chile (2-0).

La 'Roja' no fue la única víctima ilustre en una primera fase que se cebó especialmente con los equipos europeos, cumpliendo la tradición de su dificultad para brillar en los Mundiales disputados en Sudamérica. Paradigmático fue el caso del grupo D, en el que dos campeones mundiales como Inglaterra e Italia caían eliminados a manos de Uruguay y Costa Rica, convertida en la gran sorpresa del torneo.

Buena parte del mérito de los 'ticos' correspondió al portero del Levante Keylor Navas, sintomático en un Mundial donde han brillado especialmente los porteros, caso del mexicano Guillermo Ochoa, el holandés Tim Krul -a quien Louis van Gaal reclutó para una tanda de penaltis en la decisión táctica más sorprendente del torneo- o los finalistas Manuel Neuer y Sergio Romero.

Otra de las grandes triunfadoras en la primera fase fue Colombia, que sorprendió con su buen juego pese a la ausencia del lesionado Radamel Falcao. De la mano de James Rodríguez, la sensación y máximo goleador del Mundial, los 'cafeteros' alcanzaron los cuartos de final, donde cayeron frente a Brasil en un partido que será recordado por la vértebra que Zúñiga le fracturó a Neymar con un rodillazo. "No me quedé en silla de ruedas por dos centímetros", subrayó después entre lágrimas el delantero del Barcelona.

Sin embargo, la acción violenta más llamativa de este Mundial fue la dentellada Luis Suárez, que mordió a un rival por tercera vez en su carrera, en este caso al italiano Giorgio Chiellini. La dura sanción de la FIFA, nueve partidos con Uruguay y cuatro meses apartado del fútbol, no impidió que el Barcelona haya apostado por el fichaje del delantero uruguayo.

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Las eliminatorias confirmaron la tremenda igualdad reinante en el Mundial, con Holanda eliminando a Costa Rica en los penaltis y Alemania necesitando la prórroga para deshacer de una correosa Argelia, otra de las 'modestas' que logró destacar. Tras unos cuartos de final sin sorpresas, en los que los germanos evaporaban los sueños de una buena Francia y Ángel di María eliminaba a Suiza en el último suspiro, se dibujaba un espectacular cuadro de semifinales con tres campeones mundiales y un triple subcampeón como Holanda.

Y en el penúltimo escalón llegó el partido que pasará a la historia, seguramente por encima de la propia final: la tremenda paliza de Alemania a Brasil (1-7). En un país que adora al fútbol como un dios, parecía imposible superar un 'apocalipsis' peor que el 'Maracanazo' de 1950, pero la 'Mannschaft' rebajó a la categoría de anécdota aquella histórica derrota ante Uruguay.

En apenas media hora de encuentro, los pupilos de Joachim Löw ya goleaban por 0-5 en el Estadio Mineirao de Belo Horizonte, donde las lágrimas de los aficionados regaban las gradas dejando estampas de desolada estupefacción. Al acabar un partido en el que Alemania incluso perdonó un daño mayor, los jugadores de la 'canarinha' se sumaron al llanto colectivo, del que ya no se recuperaron en el partido por el tercer y cuarto puesto.

Fue Holanda quien capturó el bronce mundial goleando a la anfitriona (0-3), leve consuelo para un equipo que se despidió invicto, pero sin alcanzar la final de cuatro años atrás. La culpa fue de la tanda de penaltis en la semifinal contra Argentina, uno de los peores partidos del torneo, dominado por el miedo a perder y en el que, por encima de Messi o Robben, Javier Mascherano se erigió en el mejor futbolista junto con Sergio Romero, que atajó dos penas máximas.

En la final, el combinado albiceleste realizó su mejor partido del campeonato, con un Messi más inspirado que otros días --designado Balón de Oro del Mundial--, pero que le faltó acierto ante la portería de Neuer, que fue elegido mejor portero de Brasil 2014. Lo mismo que a sus compañeros Higuaín y Palacio que perdonaron la tercera estrella mundialista para Argentina.

Según pasaron los minutos, Alemania fue mostrando su superioridad física con un Lahm imperial durante todo el torneo. El título se decidió en una prórroga que fue un monólogo germano y que dejó a Mario Götze en los anales de la historia con un tanto en el minuto 113 que vale una Copa del Mundo, la cuarta para Alemania.