Ada Hegerberg: "Quiero que las niñas hagan lo que aman a pesar de lo que les digan"

Publicado 04/10/2019 12:19:13CET
La jugadora noruega Ada Hegerberg, Balón de Oro 2018
La jugadora noruega Ada Hegerberg, Balón de Oro 2018 - FOTO DNC

"Me gustaría ser una referencia para las más jóvenes"

MADRID, 4 Oct. (EUROPA PRESS) -

La jugadora noruega Ada Hegerberg, delantera del Olympique de Lyon y Balón de Oro 2018, cree que todavía faltan muchos puentes por construir para considerar que la igualdad ha llegado al fútbol y quiere que las niñas hagan lo que "aman" a pesar de que les puedan decir otra cosa en el periodo de formación.

Hegerberg apuesta por ese mensaje 'rebelde' en un mundo donde la "autoconfianza" -dice- es básica para lograr tus sueños. "Quiero inspirar a los niños pequeños, niñas y niños, a jugar al fútbol y hacer realidad sus sueños. Quiero que las niñas sigan haciendo lo que aman a pesar de lo que les digan, y que logren lo que quieren algún día", afirma en una entrevista a Europa Press.

La jugadora de Molde, que en 2017 rechazó jugar con su selección al denunciar las condiciones desiguales con el combinado masculino, no esconde que le gustaría "ser una referencia para los más jóvenes". 2No sé si lo soy, pero si me miran como modelo habré hecho mi trabajo y eso me haría extremadamente feliz. Es parte del legado que quiero dejar de mi carrera", indica.

"Hemos recorrido un largo camino y se ha hecho mucho. Creo que la gente se dio cuenta de que nosotras también podíamos jugar y que éramos jugadoras profesionales. Las Ligas pasaron de ser amateurs a profesionales. En mi caso -en Lyon- somos tratadas igual que los hombres. Sobre todo gracias a nuestro presidente Jean-Michel Aulas", apunta.

"Aunque todavía hay mejoras por hacer en términos de espectadores, audiencias en televisión, cobertura de los medios, y también en términos de respeto, consideración y profesionalismo. Siento que a veces todavía tenemos un largo camino por delante, pero es uno que todos estamos dispuestos a recorrer", añade.

Hegerberg, mejor jugadora del mundo el año pasado, recuerda aquel momento como algo "increíble". "No sólo para mí, sino para todas nosotras. Sentí que se arrojaba luz sobre el fútbol femenino, por fin fuimos consideradas iguales a nuestros homólogos masculinos y eso fue -probablemente- incluso mejor que el premio en sí. Será un momento que nunca olvidaré", explica tras recibir el primer Balón de Oro femenino.

"En términos de mi carrera no fue un impulso, fue una recompensa individual por todo el trabajo de estos años. Aquella noche no la olvidaré en un millón de años. Yo soy la misma, sigo trabajando duro para alcanzar mis objetivos -individuales y de equipo-, y creo que el Balón de Oro me dio la confianza para alcanzar nuevas metas. Fuera de mi carrera, por supuesto, ahora es diferente, pero lo más importante es que me dio una voz que no tenía antes, a mí y a todas mis colegas", asevera.

"¿QUÉ QUEDA AL DÍA SIGUIENTE?"

Preguntada por la cobertura mediática del fútbol femenino, en concreto por el pasado Mundial de Francia, Hegerberg reconoce que ha crecido en relación al de Canadá de cuatro años antes "debido a todo lo que sucedió entre 2015 y 2019 en términos de igualdad de género". "Pero es el camino natural a seguir", puntualiza la ariete noruega, que mira más allá.

"Es importante tener una gran cobertura, pero para mí lo más importante es la mañana siguiente. ¿Qué queda de esa competición? ¿Realmente nos beneficiamos en nuestro día a día de ese enfoque? ¿Las personas a cargo pueden capitalizar este torneo? Hemos visto grandes cosas, pero tenemos que esperar un poco más para ver si hay un cambio real", sentencia.

Hegerberg ha estado cerca de cualquier causa igualitaria en los últimos tiempos, defendiendo el deporte como mecanismo de "educación" y trampolín para cumplir los "sueños más locos", además de tener la posibilidad de aprender idiomas, comunicarse y conocer otras culturas. "¡Qué no me habrá dado el fútbol!", asegura la noruega de 24 años.

"El fútbol me ha hecho sentir invencible cuando he llegado a la meta con mi equipo", subraya Hegerberg, ganadora de cuatro 'Champions' y trigoleadora en una de esas finales. "La Champions es, para mí, el pináculo del fútbol de clubes, es algo especial (...) y este año trataremos de volver a ganarla. En el Olympique el objetivo es ganarlo todo. Lyon es un buen sitio para seguir ampliando mi palmarés", agrega.

Por último, prueba de su compromiso, Hegerberg amadrina este año la Danone Nations Cup, el Mundial de la categoría alevín que congregará más de 700 niños y niñas, de 27 países diferentes, la próxima semana en Barcelona. "Es una oportunidad fantástica para que estos niños puedan competir entre las mejores naciones, pero también por todo el entorno social y cultural. Que recuerden respetarse y divertirse. La Danone Nations Cup puede brindar una experiencia increíble a una edad temprana", finaliza.

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