El autor del atentado contra el autobús del Borussia Dortmund niega haber tenido "intención de matar"

El autobús del Dortmund quedó seriamente dañado
REUTERS
Actualizado 08/01/2018 17:18:18 CET

DORTMUND (ALEMANIA), 8 Ene. (DPA/EP) -

El inculpado por el atentado contra el autobús del Borussia Dortmund, el ruso-germano Serguei W., reconoció su culpabilidad de los hechos del pasado 11 de abril del 2017, algo que lamenta "profundamente", pero aseguró no tener la "intención de matar" a las personas que se desplazaban en el vehículo.

"Lamento profundamente mi comportamiento", señaló Serguei W. ante el tribunal de la ciudad de Dortmund después de haber sido inculpado en el caso. El ruso-germano admitió haber sido el responsable del atentado aunque negó tener "intención de matar" a los futbolistas que viajaban en él.

El autor del atentado realizó apuestas a la baja que le hubiesen permitido obtener grandes beneficios a costa de que las acciones del Borussia Dortmund bajasen como consecuencia de una posible pérdida de jugadores y presencia en competiciones internacionales, según entendió la fiscalía.

Los acontecimientos sucedieron el 11 de abril de 2017, cuando el Dortmund viajaba al Signal Iduna Park para un encuentro de la Liga de Campeones frente al Mónaco. Un agente de seguridad fue herido al igual que el defensa español Marc Bartra, quien estuvo un mes de baja a causa de una fractura de radio y múltiples heridas provocadas por los cristales que se rompieron. Su abogado, Alfons Becker, solicitó ya el primer día de juicio una indemnización de al menos 15.000 euros.

Sin embargo, la versión del acusado se contradice con la declaración de un investigador de la la Oficina de Investigación Criminal de Alemania (BKA) que explicó que las bombas podían haber ocasionado muertes.

En el juicio en Dortmund, el testigo declaró que un experto demostró que se pueden esperar heridas mortales de una onda expansiva de 79 julios y que cada una de las más de 100 piezas de metal del artefacto explosivo chocaron con su objetivo con una energía de 135 julios.

A pesar de que en un principio se barajó la motivación terrorista porque en el lugar de la explosión fueron halladas tres cartas que apuntaban a vínculos islamistas, finalmente la Policía detuvo como responsable del ataque al joven de 28 años, a quien acusó de actuar por motivos económicos.

"El acusado quería enriquecerse", escribió en su acusación la Fiscalía alemana, que le acusa, entre otras cosas, de 28 intentos de asesinato.

Según las pesquisas, el hombre, un técnico electrónico de profesión, había activado los explosivos con el objetivo de ganar dinero, después de adquirir el mismo día del ataque 15.000 opciones de compra de títulos del Dortmund, el único club de la Bundesliga que cotiza en Bolsa. El acusado fue detenido diez días después del atentado tras ser vigilado por la Policía.

"Si durante el atentado hubieran resultado gravemente heridos o muertos varios jugadores o incluso todos, y el club no hubiera podido jugar durante un tiempo ni a nivel nacional, ni internacional, esto habría tenido una influencia muy negativa en las acciones del club", escribieron en la demanda.

Para Alfons Becker, esta declaración de que el acusado sólo quería simular un atentado "no es concebible", mientras que el abogado defensor, Carl Heydenreich, afirmó que su cliente se encontraba en esa época sin ganas de vivir debido a que su pareja se quería separar de él y que sólo quería beneficiarse de una caída de las acciones para "dejar algo a sus padres en el caso de que decidiera acabar con su vida".