Publicado 16/11/2015 14:30CET

Bélgica no tiene nada de naíf

 Kevin De Bruyne Celebra El Primer Gol De Bélgica
MARCOS BRINDICCI / REUTERS

MADRID, 16 DE NOVIEMBRE (EDIZIONES)

   El fútbol belga ha evolucionado en los últimos años de forma espectacular. Está sacando una hornada de jugadores espectaculares, la gran mayoría de ellos, militando en los más grandes equipos europeos. Una sensacional camada de futbolistas que pueden hacer grandes cosas en lo que se refiere a la selección. Un combinado que hay que tener muy en cuenta para la próxima Eurocopa. Porque estos chicos que representan a Bélgica son unos fenómenos. Y, a pesar de la juventud de algunos de ellos, nada tienen de naif, de ingenuos.

   Si vamos viendo uno a uno los jugadores que tiene, nos quedaremos asombrados. Al hacerlo, nos daremos cuenta de por qué, en 2014, los belgas estaban convencidos de que podían ganar el mundial de Brasil. En una entrevista que concedió Thibout Courtois, revelaba que lo que se respiraba en la concentración del equipo belga era que podían ganar la Copa del Mundo. Y de ahí la enorme decepción que sufrieron al caer eliminados. Pero su razón tenían, porque, al menos sobre el papel, Bélgica tiene una selección que impone respeto.

   Empezando por su portero titular, Thibout Courtois. Ya sabemos cómo es el meta del Chelsea. Aunque no pueda jugar en el encuentro del próximo martes por lesión, está catalogado como uno de los mejores porteros del mundo. En el Atlético de Madrid lo demostró sobradamente. Es probable que en el partido contra España le sustituya Mignolet, un portero de garantías.

   Además, cuenta entre sus filas a Vermaelen y Kompany. Estos dos centrales son de lo mejor que circula por el mundo del fútbol. Cierto que Vermaelen aun no ha podido dar lo mejor de sí en el F.C. Barcelona, pero no cabe duda de que es un central extraordinario. Por otro lado, Kompany es la referencia defensiva del gran Manchester City. Dos centrales de calidad, fuertes y que, sobre todo, hacen muy bien su trabajo. Además, los acompañan jugadores como Anderweireld o Lombaerts, que tampoco son cojos, que digamos.

   Si vamos subiendo líneas, veremos que hay más jugadores de calidad probada. Es el caso de Eden Hazard. Un fenómeno que ya despuntó con 17 años en el Lille y que fue fichado como una súper estrella por el Chelsea. Lo mismo ha ocurrido con Kevin de Bruyne. Uno de los grandes fichajes de este verano. Recaló en las filas del Manchester City por unos 80 millones de euros. Una cifra que está demostrando ser poca por el rendimiento extraordinario que está dando al equipo inglés. Otro crack, vamos. Otro conocido centrocampista es Yannick Carrasco. El jugador del Atlético de Madrid es un portento del regate y de la verticalidad. Tiene una velocidad endiablada, y hace las ruletas casi mejor que quien las inventó. Calidad, creatividad y profundidad, son lo que definen a este chico.

   Si subimos una línea más, a la línea de delanteros, nos vamos a encontrar con tres jugadores muy peligrosos: Bakkali, Lukaku y Benteke. Cierto que se esperaba algo más de Lukaku, pero los otros dos son dos diablos del gol. Delanteros potentes, fuertes y con mucho gol. Destaca más Benteke. Hizo una gran temporada en el Aston Villa, lo que le valió fichar por el Liverpool por unos 32 millones de libras, algo así como 46 millones de euros.

   Como se puede ver, es un equipo mucho más que competitivo y que hay que tener en cuente. Además, es un equipo joven, con futuro y con ganas de mejorar y aprender. No es la Bélgica de los últimos años, esa con la que nadie contaba. Ahora, tiene jugadores para llegar lejos. Muy lejos.

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