MADRID, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -
El portero del Real Madrid Iker Casillas reconoció que una derrota el sábado en el clásico daría prácticamente el título al FC Barcelona, aunque confió en la victoria de su equipo, sobre todo para poder abrir hueco con respecto al resto de equipos que pugnan por la segunda plaza.
"Tenemos que ser realistas, nuestra meta pasa por ganar en el Camp Nou para conseguir el objetivo inmediato de alejarnos de los equipos en lucha por el segundo puesto y luego esperar acontecimientos, pero para el Barcelona ganar sería un paso de gigante y prácticamente cerrar la campaña con un título, porque sería virtualmente campeón", expresó.
Además, no dudó en reconoce el gran momento de juego de los azulgrana y la categoría de sus futbolistas. "Anoche pasó por encima al Benfica, tuvo infinidad de ocasiones, claras menos claras... El Benfica tuvo una o dos, pero el Barça demostró que es un gran equipo y candidato serio para pasar a la siguiente fase", expresó.
Considera que, además, a los de Rijkaard no tiene por qué afectarles jugar miércoles y sábado porque "pueden notar el cansancio, pero están acostumbrados y creo que no tiene que ver nada".
Coincidiendo con las palabras ayer de su compañero Guti, Casillas también reconoce que le gusta que el Barcelona pierda, aunque asegura que la rivalidad es "sana". "Soy madridista, al Barcelona le desearé lo mejor, porque allí tengo amigos y compañeros, pero amo al club y tira mucho el madridismo y claro que quiero que pierda", reconoció.
Así, confían en que la próxima derrota azulgrana llegue el sábado.
"Estamos mentalizados para ganar un partido que será muy difícil, porque el Barcelona tiene momentos en los que juega muy bien y ayer, fenomenal", dice, aunque sabe que una victoria "no salva nada": "Queremos ganar para que la gente disfrute y sumar tres puntos".
ELOGIOS A VALDES Y ETO'O
Respecto a su 'rival' en la portería azulgrana, destaca que Valdés "es un gran portero, joven, que se le ha mirado mucho con lupa y ha puesto el listón muy alto". "Cada día aprende mucho más y va a dar buenas sensaciones el fútbol español. Cada uno es diferente, el tendrá unas virtudes, yo otras", añadió, evitando comparaciones.
Tampoco dudó el alabar el juego de Eto'o y sus compañeros. "A Samuel le entiendo, es un jugador que ha crecido muchísimo y su juego al Barcelona le va de maravilla, con sus jugadores rápidos y técnicos hacen un conjunto muy técnico que a Samuel le pega muchísimo. Cuando cogen un balón siempre parece que van a hacer algo", avisó.
Respecto a su equipo, reconoce que el problema ha sido la falta de "regularidad". "Una temporada se mide en eso, hemos tenido partidos buenos y malos... si hubiésemos ganado los partidos de casa... pero eso lo piensan los demás equipos", dijo.
Además, cree que las situaciones personales de los jugadores también pueden afectar. "Siempre se mira al jugador, pero no se mira a la persona. A lo mejor está mal y luego tiene que estar en el campo y cuando estás en un equipo que pasan tantas cosas fuera también te puede perjudicar mentalmente", desveló.
Por otra parte, y respecto al posible equipo titular que salte el sábado al Camp Nou, asegura que no está preocupado por ello, ya que considera que "en el equipo hay una competitividad muy buena y seguro que los once que salgan al campo intentarán hacer lo mejor para ganar" y confía en la "revancha porque duele un 0-3 la imagen y los aficionados, aunque luego te das cuenta de que es un partido más".
Además, cree que "es respetable" que los árbitros quieran hacer huelga. "Tienen que llevar el pan a casa y es comprensible. Con el diálogo se solucionan las cosas", deseó.
Finalmente, eludió entrar en polémicas por las críticas de Luis Figo al club blanco. "Su opinión es respetable. Los que estamos aquí tenemos que mirar para adelante. El pasado queda atrás", sentenció.