Fútbol.- Fernández (Valencia) apela al orgullo y reconoce que "el equipo está dolido por lo que se vivió" ante el Madrid

Actualizado 02/11/2007 15:50:16 CET

VALENCIA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

El entrenador provisional del Valencia, Óscar Fernández, que ocupa el banquillo valencianista a la espera de que le suceda el holandés Ronald Koeman, apeló al "orgullo" del vestuario para salir de la dinámica negativa de resultados del equipo mañana en el Ono Estadi ante el Real Mallorca.

"El equipo está bien, dolido por la situación que se vivió y hay que volver a apelar el orgullo en el Ono Estadi. Está mentalizado para darle una alegría a la afición y ésta puede empezar el sábado", señaló Óscar Fernández tras la derrota sufrida en Mestalla por 1-5 frente al Real Madrid.

El técnico ché, no obstante, se mostró "muy orgulloso" del vestuario que dirige de forma provisional desde el cese de Quique Sánchez Flores. "La predisposición al diálogo ha sido muy positiva. Ha sido un buen vestuario y dará la cara por la entidad", añadió.

"Sólo de pensar en el partido se me pone la piel de gallina, pero esto es un juego. Y te devuelvo la pregunta: ¿Crees que algún futbolista puede fallar? Estoy orgulloso de los que jugaron y de lo que hicieron", afirmó.

Óscar Fernández insistió así en que "cuando uno se cae hay que levantarse" y destacó que tienen "claro" que "el partido es diferente" y deben "empezar de cero e intentar dar la alegría a la afición" dando continuidad a los "espectaculares" resultados conseguidos por el equipo fuera de casa.

El entrenador de los valencianistas destacó "el sacrificio y la lucha" como las "principales virtudes" de su próximo rival, el Real Mallorca, al que definió como "un buen equipo", pese a advertir que el Valencia debe acudir "con descaro para demostrar que este equipo quiere hacer muchas cosas".

En cuanto a la llegada de Ronald Koeman a la Liga española para ponerse al frente del Valencia, Óscar Fernández se ofreció para "lo que haga falta", en cuanto a los posibles informes que le pueda pedir a su llegada el holandés. "Soy un empleado de esta casa y me debo a ella", concluyó.