MADRID, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -
Ginés Meléndez, orgulloso y honrado por haber sido designado como nuevo coordinador de categorías inferiores de la Real Federación Española (RFEF), augura un "tiempo feliz", al tiempo que reconoce que echará de menos el "contacto directo" con los más jóvenes.
Meléndez dejará de ser el seleccionador sub-17 para tomar el relevo de Fernando Hierro en este cargo que conoce a la perfección con su dilatada experiencia en la RFEF. "Es un honor tremendo poder hacer una labor que otros desempeñaron antes que yo como Teodoro Nieto, Iñaki Sáez y Fernando Hierro", señala en una entrevista a 'Radio Federación'.
Coordinador de los jóvenes en el Albacete durante dieciocho años, trabajó junto a Iñaki Sáez y el propio exdirector deportivo Fernando, por lo que no tendrá problemas para desempeñar esta labor, aunque tendrá que ceder las labores de entrenador de la sub-17 a Santi Denia, que también seguirá en la sub-16, ya que "en principio no" habrá otras incorporaciones.
"Cuando tengamos necesidad de que alguien nos ayude, lo harán los seleccionadores territoriales, para premiarles por el trabajo que hacen a favor de la Federación. No salen en las fotos, ni reciben premios, y el máximo reconocimiento que pueden tener es que trabajen con nosotros para seguir aprendiendo", valora.
Sin embargo, reconoce que "lo peor" va a ser esa "falta de contacto directo" con los chavales. "Porque el indirecto lo tendré, pues estaré en los entrenamientos de las selecciones. Aún así, me voy satisfecho, orgulloso de que la casa se haya acordado de mí. Espero no defraudarles y seguiré en la RFEF el tiempo que ellos quieran", recalca.
El cambio le llega en un gran momento de las categorías inferiores, algo que vaticina será duradero, ya que valora que "la casa trabaja muy bien en todas las categorías y los premios vienen". "Hace más de dos años, en varias de mis conferencias, dije que los relevos generacionales estaban asegurados. La gente me miraba extrañada pero poco a poco se ve que las generaciones van pasando de una categoría a otra y no sufrimos. Estamos en el buen camino, la casa hace las cosas bien y creo que perdurará. Vamos a tener un tiempo feliz", recalca.
"ES UN CATECISMO DE LA CASA: COMPROMISO Y LA LEALTAD".
Mientras, aprovecha para reiterar la importancia de apostar por los valores humanos, incluso por encima del fútbol. "Es un catecismo de la casa. Se tienen que utilizar bien dos palabras: el compromiso y la lealtad; quien no quiera trabajar bien para esta casa, no tiene cabida entre nosotros", apunta.
"Hay que resaltar el trabajo que hacen en las Federaciones Territoriales, que trabajan altruístamente durante mucho tiempo para que nosotros luego recojamos los frutos. Por eso les debemos tanto. En la RFEF las cosas se hacen bien, hemos mejorado mucho en entrenadores, en instalaciones... La estructura de la casa es la mejor de toda Europa, es la clave del éxito, por eso nos visitan cientos de entrenadores, asociaciones... durante el año", sentencia.