VALENCIA 14 Jun. (EUROPA PRESS) -
El viejo Camp de Mestalla, que acaba de cumplir 83 años de historia, ha iniciado la cuenta atrás después de que el próximo viernes, el presidente del Valencia, Juan Soler, dé a conocer oficialmente el proyecto de construcción del nuevo estadio que se situará en la Avenida de las Cortes Valencianas.
El coliseo valencianista conocerá en breve el tiempo que le quedará como escenario de los partidos del Valencia y que todo hace indicar que no irá más allá de 2009. Desde su inauguración, un 20 de mayo de 1923, Mestalla ha albergado multitud de encuentros del Valencia en la Liga, la Copa, la Supercopa y todas las competiciones europeas. Además también ha sido sede de encuentros del selección española en un Mundial y de los Juegos Olímpicos.
Mestalla es, junto a El Madrigal de Villarreal, el campo más antiguo de la Primera División española por detrás de San Mamés, 'Catedral' del Athletic de Bilbao. El Molinón, levantado en 1908, es el campo de las dos máximas categorías del fútbol español que se ha mantenido más tiempo en pie.
El coliseo valencianista ha vivido todas las situaciones a lo largo de su historia. Ha sido protagonista de excepción de momentos de gloria del equipo blanquinegro, así como de sus miserias. Ha sido escenario de grandes eventos futbolísticos internacionales, ha sufrido destrozos de muy seria consideración por la riada de 1957 y vio pisar su césped por mitos de la talla de Pelé. Además ha visto como se le ha cambiado de nombre en varias ocasiones y pasó de llamarse Mestalla, a Luis Casanova o como en la actualidad Mestalla, Camp del Valencia.
El estadio del Valencia fue inaugurado el 20 de mayo de 1923 después de que el mítico feudo de Algirós se le quedara pequeño a sus aficionados. La faraónica obra le costó a los entonces gestores del club un desembolso de 316.439 pesetas y su estrenó fue con un duelo frente al eterno rival: el Levante.
LA GUERRA CIVIL Y LA RIADA DEL 57.
Hasta la fecha, las dos situaciones más trágicas que ha vivido Mestalla corresponden a los graves destrozos que produjo la Guerra Civil española; y, por otro lado, la riada del mes de octubre de 1957, que dejó prácticamente inservible la totalidad de servicios, gran parte de la grada y el terreno de juego.
Pero no todo fueron sinsabores para el coliseo valencianista. Entre los méritos adquiridos, tuvo el honor de que el césped de su terreno de juego fuera pisado por el mítico Pelé, que disputó con su Santos el I Trofeo Naranja en la temporada 1958-59. Además, Mestalla fue la sede del grupo de la selección española en el Mundial 82 y, también, albergó partidos de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.
El último y polémico capítulo vivido por Mestalla fue el de su ampliación. El viejo estadio valencianista --que retomó su actual nombre tras la denominación de Luis Casanova--, que hasta 1997 tenía la capacidad de reunir a alrededor de 40.000 personas, se empezó a remodelar en ese año y, a día de hoy, todavía no han concluido las obras. La capacidad actual es de 53.000 espectadores, pero el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana declaró ilegales parte de las obras.