MADRID, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -
El mítico ex jugador del Real Madrid y ahora técnico José Miguel González Martín del Campo, Míchel, se mostró muy ilusionado tras rubricar el compromiso que le convierte en entrenador del filial blanco y responsable de la cantera por los próximos cuatro años, reconociendo que hoy es un día "importante" en su carrera.
"Nunca he tenido la sensación de salir activamente de lo que siempre he sentido que era mi casa. Entré con 13 años y tengo 43, y por algún motivo u otro, como profesional o como padre de un jugador en este caso, siempre he estado. Por eso, este es un día muy importante para mí", dijo.
Afronta así "dos retos paralelos", que están "a la misma altura de importancia". "Tenemos que sacar jugadores porque están a un paso del primer equipo, y sí es en esta categoría, mucho mejor, porque el salto es inferior. La filosofía y la idea que vamos a dar a la cantera es que los resultados no son tan importantes, que aunque lo son, que es una fábrica para el primer equipo", explicó, en declaraciones al 'web' del club.
Reconoce que "hay muy buen caldo de cultivo, con chavales muy cercanos a ese segundo equipo y que tendrán oportunidades durante la pretemporada para mostrar sus cualidades" y asegura que la "situación es muy esperanzadora, porque tienen calidad", aunque "son una incógnita en la última etapa de su formación".
"LA NUESTRA ES UNA DE LAS MEJORES CANTERAS DEL MUNDO".
Tras dialogar con Mijatovic, que le dejó una "sensación muy agradable porque se ha mostrado muy interesado" en sus "intenciones", confía en que considera que el nuevo técnico Fabio Capello "sabe que el primer equipo es fundamental para este club, pero que la cantera también lo es cuando hay épocas en la que no hay jugadores de nivel y talento que fichar".
"La nuestra es una de las mejores canteras del mundo, y podemos sacar a jugadores que se mantengan durante mucho tiempo en la elite. Sabe de la importancia que tiene el filial", añadió.
Además, no dudó en elogiar la nueva Ciudad Deportiva: "Es una casa de lujo, de gran nivel. Queremos que los chavales aprovechen los beneplácitos de Valdebebas, pero sobre todo, que sepan la importancia de estar en esta casa".
"Cambiamos de casa, pero no de manera de proceder. Los tiempos han cambiado, los chavales y la sociedad también, pero me vais a oír hablar mucho sobre una palabra: la formación. Eso es lo que deseamos, que aunque cambiamos de casa, el carácter, la personalidad, y todo lo que tenga que ver con el Real Madrid, no lo haga".
Finalmente, no dudó en recordar su buena etapa en el Rayo Vallecano, donde se lo pasó "muy bien" y ha "aprendido muchísimo, trabajado con libertad absoluta". "Espero que aquí sea lo mismo", acabó.