Archivo - El seleccionador de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, en una imagen de archivo. - Sam Corum/PA Wire/dpa - Archivo
MADRID, 6 May. (EUROPA PRESS) -
El seleccionador de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, aseguró que "toda la presión, la responsabilidad y las expectativas de ser anfitriones" en el próximo Mundial de fútbol, que el país estadounidense organiza junto con Canadá y México, se deben "transformar en energía" para convertirlo en "algo positivo".
"Toda la presión, la responsabilidad y las expectativas de ser anfitriones se deben transformar en energía. Ese es uno de los grandes retos de nuestro trabajo. Queremos convertir todo esto en algo positivo que nos impulse a esforzarnos más, a no rendirnos y a estar siempre por encima del rival", afirmó el técnico argentino en una entrevista concedida a la FIFA.
Estados Unidos será uno de los países anfitriones en el Mundial de fútbol que se disputará del 11 junio al 19 julio, por ello Pochettino reconoce que "la responsabilidad es enorme". "Como seleccionador de Estados Unidos, se espera que me encargue de todo lo relacionado con el fútbol: definir, gestionar y construir la identidad del equipo, además de entender la cultura de este país", señaló.
"En cada Mundial, en cada país que lo acoge, siempre se produce un antes y un después, por muchas razones. Desde Estados Unidos 1994, el fútbol no ha dejado de crecer en el país. La MLS ha aprovechado ese impulso, y la llegada de jugadores de gran talento ha provocado que muchos niños se animen a practicar este deporte. Ese crecimiento es evidente día a día", apuntó.
En esa línea, cree que "es un buen momento para seguir apoyando y dando visibilidad al fútbol" en el país norteamericano "donde, poco a poco, va adquiriendo cada vez más protagonismo". "La cuestión es que la gente se identifique con lo que ve en el campo, con lo que el equipo transmite. Y esto, para cualquier entrenador que asume semejante reto, supone un compromiso muy grande", manifestó.
Pochettino cogió los mandos de la selección estadounidensa hace un año y medio y apunta que desde entonces ha "aprendido muchísimo". "Fue un desafío llegar con tan poco tiempo, porque en una selección normalmente se trabaja con ciclos de cuatro años. Dadas las circunstancias, tuve que asumir mi labor con muy poco margen: pocos partidos, pocos entrenamientos y poco tiempo para observar y conocerlo todo en profundidad", puntualizó.
"Ahora tenemos más experiencia. Nos adaptamos rápido a la situación y creo que lo hemos hecho bien. Los jugadores y el cuerpo técnico de la federación han mostrado humildad y voluntad para facilitar el trabajo. Creo que estamos en una buena posición", subrayó.
El argentino busca que sus pupilos reflejen "el deseo de ser el mejor, de competir siempre, de querer ganar y de encarnar los valores que este país transmite al mundo". Y ahora afrontan este Mundial con el convencimiento de "hacer cosas importantes". "Tenemos talento para competir, pero el talento sin compromiso acaba convirtiéndose en individualismo, y así no se gana", añadió.
"Los triunfos llegan cuando el talento se pone al servicio del equipo, dentro de una estructura robusta que lo respalde y le permita ser determinante. No creo que existan fórmulas previas a una competición, solo la certeza de si estamos dispuestos a rendirnos o no. Hay un componente científico y otro emocional. En algún punto se cruzan, y las decisiones se deben tomar teniendo en cuenta ambos", aseveró.
Finalmente, a Pochettino le gustaría que este Mundial dejara al fútbol estadounidense "un legado". "Será lo que nos llevemos todos: la afición, quienes forman parte del fútbol, las historias que viviremos juntos. Poder disfrutar de competir al más alto nivel y, por supuesto, de las victorias, que son las que despiertan las mejores emociones", zanjó.