BARCELONA, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -
El capitán del FC Barcelona, Carles Puyol, no quiere partir con el cartel de favorito en la nueva edición de la Liga de Campeones, en la que su equipo defiende el título obtenido en la final de París ante el Arsenal la pasada campaña, y considera que esa condición, en todo caso, "hay que demostrarla en el campo", según explicó en vísperas del partido de la primera jornada de la competición, ante el Levski Sofía búlgaro en el Camp Nou.
"Hay mucha gente que dice que nosotros somos los favoritos, pero eso hay que demostrarlo en el campo y debemos respetar mucho a todos los rivales. Si no salimos al cien por cien, perderemos partidos y una derrota nos puede hacer mucho daño", declaró Puyol, que considera que "hay muchos equipos que pueden ganar" el torneo. Además, pidió "respeto" para el Levski y advirtió: "No podemos salir relajados. Si no salimos al cien, nos pueden complicar las cosas".
El catalán reconoció no saber mucho del rival, ya que los jugadores todavía no han tenido una charla sobre el Levski con los técnicos ni han visto un DVD con imágenes de sus partidos, aunque dijo estar "convencido" de que se trata de "un buen equipo".
De todas maneras, destacó también la importancia de empezar la liguilla con un triunfo, teniendo en cuenta además que se trata de un partido en el Camp Nou, donde considera vital no dejar escapar ningún punto.
El capitán del Barcelona será uno de los protagonistas del partido ante el Levski Sofía, en el que se espera su regreso a la titularidad después de ser suplente en el partido de Liga del pasado sábado ante Osasuna (3-0). En su lugar, jugó el veterano Lilian Thuram, fichado este año por el Barça, y supuso la primera vez que Puyol se quedaba en el banquillo de los suplentes en un partido oficial en cinco años, desde 2001, cuando Carles Rexach era el entrenador del Barcelona.
Al respecto, Puyol dejó claro que acata la decisión de Frank Rijkaard y también reconoció que a estas alturas del año no se encuentra en su mejor estado de forma. De paso, aludió a los problemas de rodilla que motivaron su polémica baja en el partido amistoso de la selección española ante Islandia. "Es verdad que tuve problemas y estuve lesionado, aunque algunos no se lo creen, y poco a poco espero ir cogiendo mi mejor forma", comentó.
"El entrenador es el que decide y eligió a los consideraba mejores para ese partido y me parece bien, lo veo correcto", añadió Carles Puyol, quien expuso que, como todo futbolista, quiere jugar siempre, "pero lo más importante siempre es el equipo, somos todos jugadores de calidad y todos queremos jugar". "Hay que respetar siempre las decisiones del entrenador y, sobre todo, a los demás compañeros", concluyó.