Actualizado 10/06/2007 01:38 CET

Tamudo hace historia y evita que el FC Barcelona pueda ponerse líder

BARCELONA, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

El capitán del RCD Espanyol, Raúl Tamudo, hizo historia esta noche al marcar sus dos primeros goles en el Camp Nou para convertirse en el máximo goleador de la historia de su club en Primera División y para amargarle la noche al FC Barcelona, al que prácticamente despidió de su esperanza de revalidar el título de Liga al lograr un empate (2-2) en el último minuto del derbi a la vez que el Real Madrid lograba la igualada en Zaragoza.

La noche empezó mal y acabó fatal para el Barcelona, cuando los azulgrana ya se veían líderes con tres puntos de ventaja sobre el Madrid, casi campeones de Liga, y encajaron el segundo tanto, a la vez que el Madrid empataba y mantenía la primera plaza, después de haber remontado el partido, con dos goles de Leo Messi, el primero con la mano en un nuevo guiño a Maradona, esta vez a la 'mano de Dios' en aquel Argentina-Inglaterra de 1986.

Messi tiró más que nadie de su equipo, pese a la ilegalidad del primer tanto, y fue la esperanza de un Barcelona que vivió la noche soñada hasta el último minuto, cuando falló, como otras veces esta temporada en que ha tenido la oportunidad de sentenciar, y prácticamente enterró sus posibilidades de alzarse con la Liga, que ahora dependen de un pinchazo del Madrid ante el Mallorca en el Bernabéu. Y de que el Barcelona gane en Tarragona.

Lo que no hizo ante el Espanyol. El Barcelona no pudo con su rival ciudadano y lo hizo de la peor manera, cuando ya tenía el partido ganado y acabó cediendo en un despiste en el último minuto, cuando Rufete sirvió a Tamudo y el capitán españolista batió a Valdés, firmando su mejor actuación en el Camp Nou, con dos goles que le dan el nuevo récord como máximo goleador del Espanyol en Primera División, con 112 tantos.

Tamudo empezó a escribir esta brillante capítulo de su historia al adelantar al Espanyol a la media hora de juego, alcanzando con su primer gol en el Camp Nou el récord de Rafa Marañón como máximo goleador del club españolista en Primera con 111 tantos, pero la noche pareció torcerse para los blanquiazules antes del descanso, cuando la mano de Messi, emulando a la 'mano de Dios' de Maradona, le dio el empate al Barcelona.

Los azulgrana no empezaron nada bien el partido, incómodos ante un Espanyol que salió a morder, decidido al ataque, dispuesto a acabar con su racha de 25 años sin ganar en feudo culé. Los de Valverde dominaron el juego, liderados por De la Peña, cuya presencia cuatro años después en un derbi en el Camp Nou fue el factor desequilibrante y que rompió una y otra vez con a la defensa local, hasta encontrar el premio del gol.

El gol llegó a la media hora, cuando De la Peña se plantó en la frontal del área, pisó el balón ante Puyol y se lo dio a Tamudo con un pase entre los centrales. El capitán lo enganchó con un disparo directo a la escuadra que superó la salida de Valdés. El Espanyol se ponía por delante con justicia, después de haber sufrido varios fuera de juego inexistentes y de que Tamudo (min. 9) hubiera dado un primer aviso con un tiro que se marchó fuera.

El Barcelona había reaccionado antes, una vez pasado el primer cuarto de hora, con una serie de acciones con las que pudo haberse adelantado. Primero fue un disparo fallido de Gudjohnsen, la sorpresa del once de Rijkaard, que ocupó el puesto del sancionado Ronaldinho; y después, casi consecutivos, un tiro de Xavi, uno de Messi, que tiró de su equipo más que nadie, y un cabezazo de Gudjhonsen.

LA MANO Y EL PIE DE MESSI FUERON LA ESPERANZA DEL BARÇA

Demasiado perdido Eto'o entre la defensa españolista, el joven delantero argentino asumió su rol a medida que pasaban los minutos y tuvo varios arranques hacia el área, aunque se hizo con el protagonismo del derbi con una acción ilegal, de pillo, al rematar con la mano un centro de Eto'o que le dio el gol del empate al Barcelona, ante la lógica indignación del portero Kameni y del resto de jugadores españolistas.

Fue otro guiño de Messi a la figura de Maradona en el Argentina-Inglaterra del Mundial de 1986. Hace un mes, ante el Getafe en la Copa, emuló el gol del 'Pelusa' en una jugada personal desde el centro del campo hasta el área, considerado uno de los mejores goles de todos los tiempos, y esta vez recordó al otro gol de Diego ante los ingleses, el gol de 'la mano de Dios', para acercar al Barcelona al título de Liga.

El derbi deparó una noche de máxima tensión, en la que el público del Camp Nou se encendió con el 1-0 del Zaragoza ante el Madrid, justo después del primer tanto de Tamudo, y acabó de enloquecer cuando, otra vez Messi, marcó de nuevo ante el Espanyol, esta vez de disparo cruzado para culminar una gran jugada colectiva iniciada por Xavi y que pasó por los pies de Gudjohnsen y Deco, que sirvió el pase del gol.

No había pasado un cuarto de hora de la reanudación y el Barcelona le había dado la vuelta al partido, aunque en ese momento, cuando los culés todavía festejaban el 2-1, llegó el empate del Madrid en La Romareda. Mientras, la grada del Camp Nou se entregaba a Messi, que aparecía por todas partes, incluso en defensa, y estallaba de nuevo cuando Diego Milito ponía otra vez al Zaragoza por delante.

El derbi parecía resuelto, aunque dio para más porque el Espanyol no renunció al ataque y el Barça también quiso el gol de la sentencia. Pudo llegar en un cabezazo de Gudjohnsen y en una clara ocasión de Eto'o, solo ante Kameni, pero el destino le guardaba un final cruel. Los azulgrana se dejaron empatar y a la vez marcó el Madrid en Zaragoza, lo que deja el título en manos del equipo madrileño.