Archivo - La atleta Alba García Falagán en los Juegos Paralímpicos de París 2024. - MIKAEL HELSING - Archivo
MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -
La atleta española Alba García, campeona del mundo en salto de longitud en la categoría T11 en el Mundial de la India en Nueva Delhi, ha comentado que el salto que le dio el oro "no fue una meta", sino que se trata de "un punto de partida", y reconoce que el bronce olímpico en los Juegos Paralímpicos de París 2024 fue "clave" para su crecimiento.
"El salto de Nueva Delhi no fue una meta, sino un punto de partida", afirmó la atleta paralímpica Alba García, campeona del mundo en salto de longitud en la categoría T11 en una entrevista concedida a la Asociación de la Prensa Deportiva Madrileña, que la ha premiado en la Gala de Premios APDM 2025.
La atleta reconoció que los Juegos Paralímpicos de París "fue clave" para su crecimiento como atleta y que le enseñó que estaba en "el camino correcto", y que podía competir "de tú a tú" con sus rivales "en un gran campeonato".
En Nueva Delhi, Alba García fue creciendo ntento a intento. En el primer salto, 4,59, le dio "calma". "A partir de ahí, cada carrera fue un ejercicio de control emocional. El cuarto intento, el definitivo, lo resume todo: técnica, valentía y convicción. No fue solo la marca. Fue sentir que todo encajaba", explicó.
El oro en longitud no fue su único éxito ya que junto a su guía Diego Folgado, la madrileña logró además el bronce en los 100 metros T11, demostrando una versatilidad poco habitual y una capacidad competitiva que va más allá de una especialidad concreta. Diagnosticada desde la infancia con amaurosis congénita de Leber, la atleta paralímpica ha construido su carrera aprendiendo a percibir el atletismo desde otros códigos.
"El salto no empieza en la tabla, empieza mucho antes. Empieza en el ritmo de la carrera, en la confianza con tu guía, en la memoria del cuerpo", analiza, y lejos de plantearlo como una limitación, lo define como un aprendizaje continuo: "Escuchar, interpretar, ajustar".
Por último, la alcalaína apuntó que los Premios APDM 2025 tienen "un valor enorme" porque "amplifican historias" que merecen "ser escuchadas". "Ayudan a normalizar el deporte paralímpico y a entender que detrás de cada resultado hay trabajo, sacrificio y equipo. No habla de mí misma en singular. Habla de entrenadores, guías, médicos y familia. Nada de esto se consigue sola", concluyó.