BUDAPEST, 3 Ago. (EUROPA PRESS) -
El piloto español Fernando Alonso (Renault) regresa al Gran Premio de Hungría, escenario de su primer triunfo en la Fórmula 1 hace ya tres años, con el objetivo de poner fin a la racha triunfal del alemán Michael Schumacher (Ferrari) e irse de vacaciones con el camino hacia su segunda corona al menos un poco más despejado.
El 24 de agosto de 2003 Alonso hacia historia en Hungaroring al convertirse en el primer español en inscribir su nombre en el palmarés de un Gran Premio de la máxima competición en cuatro ruedas. Hoy las cosas han cambiado mucho y el asturiano ya tiene un título mundial y llega como líder del campeonato, aunque bajo una amenaza cada vez más estrecha de Schumacher.
El cortar esa racha triunfal del 'Kaiser', cuyas tres victorias consecutivas le han permitido acercarse a 11 puntos en la general, será el gran objetivo de Fernando Alonso en uno de sus circuitos talismanes.
El paso por Hockenheim, donde el asturiano vivió su carrera más difícil de la temporada y la pudo salvar, al menos, con un quinto puesto, será otro de los retos para él y Renault.
Allí, por primera vez en lo que va de campaña, Alonso y su R26 se vieron incapaces de poder plantar cara a los Ferrari. En este apartado la guerra de los neumáticos volverá a ser decisiva para ver quién esta delante en este nuevo asalto, el decimotercero.
Bridgestone ha ganado mucho terreno desde Indianápolis sobre Michelín, aunque en Renault confían en que los compuestos blandos que utilizarán para Hungría les permitirá volver a estar luchando por ganar.
Y es que Alonso es consciente de que en Hungaroring sería el lugar ideal para reencontrarse con la victoria, ya que no sube a lo más alto del podio desde finales de junio en Canadá, y así frenar antes de las vacaciones, ya que ahora hay un parón de dos semanas, las ilusiones de remontada de Schumacher.
El heptacampeón del mundo está viviendo su segunda juventud y vuelve a sentirse fuerte al volante de su Ferrari, como demuestran sus tres triunfos consecutivos, que elevan a 89 el número en su carrera.
Además está contando con un aliado en su compañero de equipo, el brasileño Felipe Massa, todo lo contrario que Alonso en Renault en la figura del italiano Giancarlo Fisichella.
Por eso, de volver a ganar, el 'Kaiser' sabría que pondría la lucha por el Mundial en un pañuelo, con ventaja tal vez para él ya que mientras la escudería del 'Cavallino Rampante' ha ido para arriba los Renault se han estancado, para las últimas cinco carreras.
DE LA ROSA, ANTE UNA NUEVA OPORTUNIDAD
También habrá que contar con unos McLaren-Mercedes que, poco a poco, empiezan a sentirse a la altura de sus rivales. La 'pole' en Alemania del finlandés Kimi Raikkonen, que finalmente acabó acabó en el podio.
En las 'flechas plateadas' quien se jugará mucho será el español Pedro de la Rosa, que no sabe todavía si la de Hungría será o no su última oportunidad de la temporada.
El catalán no pudo completar en Hockenheim un fin de semana tan brillante como esperaba, después de que un fallo eléctrico en el depósito de combustible de su monoplaza lo dejará fuera de carrera, por ello sabe que en Hungaroring deberá apuntar muy alto.
Y es que la amenaza del británico Garry Paffett para subir a uno de los dos MP4-21 sigue ahí y, hasta que McLaren-Mercedes no confirme quién será el piloto que termine el año junto a Raikkonen, De la Rosa sabe que se la juega en cada carrera.