BARCELONA 13 Mar. (EUROPA PRESS) -
El maratón de Barcelona de este año, que se disputará el próximo 26 de marzo, tras un año sin celebrarse por problemas entre el Ayuntamiento y la anterior organización de la prueba, reunirá a cerca de 5.000 corredores en un recorrido de 42,195 kilómetros por los principales puntos emblemáticos de la ciudad.
A fecha de hoy son ya 4.100 las personas inscritas y los organizadores calculan que la cifra final sea cercana a los 5.000 participantes. Un 40% de estos corredores son extranjeros con una representación de 40 países, según informaron hoy durante la presentación de la prueba, celebrada en el Ayuntamiento de Barcelona.
En esta nueva edición, la carrera, con salida (a partir de las 9 de la mañana) y meta en la avenida Maria Cristina, pasará por puntos emblemáticos como el Paseo de Gracia, la plaza Catalunya, la Rambla, la plaza Sant Jaume, el monumento a Colón, la torre Agbar, la zona del Fórum de las Culturas, la Sagrada Familia o el Arc de Triomf.
Será un circuito "cien por cien urbano y turístico", según el gerente del Institut Barcelona Esports, Albert Soler, que espera quesea "la fiesta de los ciudadanos, no sólo de los corredores". Por su parte, el concejal de Deportes del Ayuntamiento, Pere Alcober, explicó que el principal objetivo es que "se convierta en una fiesta con espíritu deportivo que sirva de escaparate internacional".
Para entretener a los asistentes, a lo largo del recorrido existirán 12 puntos de animación en los que habrá actividades como capoeira, percusión, un concierto de rock o una exhibición de aeróbic, entre otros. Además celebrará chocolatadas en todos estos puntos "para que la gente salga a la calle a animar", explicó Soler.
Para coordinar este evento lúdico-deportivo, la Guardia Urbana dispondrá de 360 agentes para hacer compatible los usos de la ciudad y el disfrute del acontecimiento. Además, el evento cuenta con la ayuda de 800 voluntarios repartidos en distintas tareas.
Entre los objetivos de la organización está lograr que esta carrera se convierta en "la segunda maratón histórica de Catalunya después de la olímpica del 92", señaló el consejero delegado de RPM, Joan Porcar. El director técnico de la prueba, Bep Soler, explicó que el recorrido es "rápido, es bastante plano y las subidas son cortas".
A lo largo de los 42 kilómetros de carrera habrá, cada cinco kilómetros, puntos de avituallamiento líquido así como de esponjas en los puntos intermedios, además de servicio de fisioterapeutas. En la meta, más de 100 profesionales, entre fisioterapeutas, masajistas y podólogos, atenderán a los corredores a su llegada.
Coincidiendo con la carrera, durante el fin de semana se celebrará la Marató Expo, una feria dedicada al mundo de la actividad atlética y cuya entrada será gratuita, que se celebrará en una superfície de 7.000 metros cuadrados en el pabellón número 1 de Fira de Barcelona. Tras el maratón, se repartirá ensalada de pasta entre los corredores.
Barcelona ha iniciado esta nueva etapa del maratón con París como modelo ya que tiene "elementos de maratón de gran ciudad europea y además ha sufrido una crisis hace unos años", señaló Pere Alcober, que añadió que "hay que aprovechar sinergias y, si un año alguien se queda sin inscripción para correr en París, que venga a Barcelona".