Archivo - La atleta española Blanca Hervás, en el Mundial de Torun 2026. - Igor Jakubowski / Zuma Press / Europa Press
MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
La atleta española Blanca Hervás confesó este lunes que llegó a creerse que no era "lo suficientemente fuerte" para correr los 400 metros debido a la falta de confianza de su anterior entrenadora, y agradeció a su actual entrenador, Julio Rifaterra, por haberla salvado "a nivel mental" y hacer conseguido que volviera a querer dedicarse al atletismo.
"A la gente le gusta mucho culpar a la experiencia de Estados Unidos porque claramente fue allí donde no mejoré. Me acuerdo que venía haciendo mucha progresión y de repente nos encierran por la cuarentena de la COVID-19. Eso a nivel deportivo y a nivel muscular me perjudicó porque me cuesta mucho coger músculo y peso, y todo el esfuerzo que había hecho durante el año se quedó entre cero y nada", expresó Hervás sobre su mala experiencia en Estados Unidos en la III edición del congreso 'Deporte en Positivo' del Diario As.
A esto se le sumó la "fallida" relación que tuvo con su anterior entrenadora, justo cuando la madrileña empezaba a "estar en forma". "Ahora lo veo en perspectiva y veo que me faltaba descanso, confianza, tranquilidad e ir a una competición con ganas. También estoy contenta y agradezco tanto esa experiencia porque esa entrenadora me enseñó que efectivamente no era un problema mío de confianza", añadió.
"Ella me decía que yo tenía un problema de confianza y me culpaba, y al final me llegué a creer que igual no era lo suficientemente fuerte de mente como para hacer 'el 400', pero cuando volví a casa vi que estaba equivocada y que era ella la que no me estaba brindando la confianza ni estaba construyendo mi parte física", aseguró.
Así, Hervás valoró el trabajo que hizo su actual entrenador -Julio Rifaterra- para salvarla a "nivel mentar" y hacer que de nuevo quisiera dedicarse al atletismo. "En cuestión de tres meses nos clasificamos para los Juegos Olímpicos de Paris 2024 y me lancé a este mundo que llevaba soñando toda la vida", recordó la atleta, mientras que relataba que, por entonces, en su cabeza solo tenía pensado en graduarse y trabajar.
Pero esa rutina solo lo mantuvo durante un año hasta que en 2025 se colgó el oro en el Campeonato Mundial de Relevos en China. "Fue un 'boom' mediático, mientras que no tenía ningún tipo de preparación ni representante. Desde entonces estuve sola un año yendo a la oficina por la mañana, entrenando por la tarde, no tenía ni fisios, ni psicólogos. Pero en diciembre decidí que si quiero apostar por esto hasta Los Ángeles -próximos Juegos Olímpicos en 2028-, por lo menos, me lo merezco y me he ganado el derecho de apostar todo", afirmó.
Ahora, Hervás está empezando la pretemporada con un entrenamiento diferente al habitual, en el que realiza tandas de una milla, es decir, 1.600 metros. "Estamos haciendo estas cositas aprovechando también para atender a la prensa, a los medios y hacer muchas galas, eventos y preparando sobre todo el Europeo de Valencia que es en marzo", explicó sobre su rutina a día de hoy.
"El atletismo nunca se había hecho en mi casa pero por algunos motivos me enamoré, más que del deporte, que también, de las amistades que se hice porque creo que sin amigos no tendría un objetivo. Entonces, los niños tienen que hacer amigos, disfrutar y eso es lo que te va a hacer un día querer ser profesional", zanjó.