Imagen de la expedición de Alex Txikon al Manaslu - PHELIPE EIZAGIRRE
MADRID, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
El alpinista español Alex Txikon y su expedición son "moderadamente optimistas" de cara a poder intentar atacar la cumbre del Manaslu, en la cordillera del Himalaya, a principios de la semana que viene si el pronóstico meteorológico se mantiene y no hay ningún otro imprevisto.
Según informaron desde la expedición, los componentes de 'ManasluEKI' deberán seguir ganando altura durante los próximos días, equipando
una inédita ruta de ascensión.
"Somos moderadamente optimistas. Tenemos que poder seguir trabajando al mismo ritmo y no encontrarnos con ninguna sorpresa. En la montaña nunca se sabe, pero si las cosas siguen según lo planeado, a principios de la semana que viene podríamos intentarlo", remarcó Txikon.
El vizcaíno recordó que ya tuvieron un "primer escollo" en su intento con una "enorme rimaya (una grieta vertical y profunda) que separaba el C1 del C2 por su ruta habitual". "Pensábamos que podríamos superarla con escaleras, pero nos fue imposible", explicó.
Por ello, tuvieron que volver al campo base y cambiar sus planes, optando finalmente por ascender por una "vía situada más a la derecha". "Pero había que equipar muchos metros. Cheppal, Kalden, Namja y yo nos pegamos una tremenda paliza tratando de ascender poco a poco
desde el C1 al C2. Logramos equipar 400 metros de cuerda y volvimos a bajar al campamento base a descansar", subrayó Txikon.
"Simone Moro y su equipo nos relevaron y ascendieron 250 metros más desde donde lo dejamos, e Iñaki Álvarez, acompañado del Sherpa Gelum, portearon más material. Mientras Simone y compañía ganaban altura, nosotros aprovechamos para subir más de 1.000 metros de cuerda, estacas, escaleras... desde el CB al C1 y acabamos fundidos. Pasamos la noche en
C1", afirmó el vasco, que consiguieron rematar "la jugada" este jueves al lograr "equipar el C2 y superarlo, llegando a los 6.650 metros de altura" y situándose "un pelín por debajo del C3".
Txikon cree que la vía que están utilizando "es inédita y preciosa". "Es, sin duda, una ruta muy alpina, en la que hemos tenido que hacer uso piolets y crampones y emplearnos a fondo. Esta noche, tras bajar desde
el C2, la hemos pasado en el campamento base y descansaremos unos días más aquí. Ha sido un trabajo muy duro, agotador", admitió. "Ahora a descansar y, en cuanto nos recuperemos, y si todo va según lo previsto, pegaremos el primer ataque a cumbre", finalizó.