Fútbol/Mundial.- Italia alcanza la final cada doce años y el título 24 después

Europa Press Deportes
Actualizado: lunes, 10 julio 2006 1:38

BERLIN 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

La selección italiana se alzó hoy con el Campeonato del Mundo al imponerse a Francia (1-1) tras el lanzamiento de penaltis, que confirmaron la máxima que reza desde 1970 por la que el combinado 'azzurro' se presenta en una final mundialista cada 12 años para ganarla tras haber perdido una anterior.

La historia comienza cuando en 1970 Italia volvía a la cumbre del fútbol mundial para jugar una final, que se le atragantó ante el Brasil de 'O'Rey' Pelé (4-1). Doce años más tarde se presentó en España para levantar por tercera vez una Copa del Mundo tras derrotar a Alemania (3-1).

Italia volvió a ser fiel a la historia y 12 años después, en Estados Unidos, jugó una final y la volvió a perder en la tanda de penaltis ante Brasil. Así pues, Italia llegó a Alemania con la esperanza de hace algo grande y olvidar el fracaso de Corea y Japón.

Partido a partido se plantó en una final donde aprovechó su oportunidad para regirse más que nunca por su máxima y alzarse, una docena de años después de su última final, con el título que más anhelaba Zinedine Zidane, que acabó expulsado.

La selección que entrena Marcelo Lippi destroza también la historia francesa. El equipo galo no había perdido ninguna de las cinco finales internacionales que había disputado y hoy se topó con la 'azzurra', que precisamente cedió ante Francia en la final de la Eurocopa del 2000.

Como en el año 1982, Italia ha ido de menos a más. Lippi ha sorprendido con la promoción de un 'estilo propio' capaz de plantar a cinco jugadores de ataque en el campo y lo más importante, demostrando el hambre de éxito en medio de la plena crisis en que está sumergido el Calcio. Esa necesidad de demostrar lo que valen ha hecho que los jugadores se entreguen al cien por cien y sean campeones con justicia.

Italia atesora también dos títulos mundiales cosechados en la década de los 30. En 1934, donde derrotó a Checoslovaquia por 2-1 cuando "ganar era una orden" en un torneo de marcado carácter político. Se acusó a Italia de ayuda arbitral ante Austria y España. "Sólo vale ganar". No cabía otra cosa para Italia.

Su segundo título mundial lo logró cuatro años más tarde en 1938 al imponerse a Hungría por 4-2 en la famosa final en donde antes de empezar el partido los italianos habían recibido un telegrama de Mussolini que decía: "Vencer o Morir". Finalmente ganaron.

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