Reduciría su programa a cuatro pruebas, quitando los 800 y 1.500
SANT CUGAT (BARCELONA), 24 (EUROPA PRESS)
La nadadora española Mireia Belmonte ha anunciado que será este domingo, tras unas pruebas médicas que pasará esta viernes y tras la sesión de prueba con su entrenador, Fred Vergnoux, cuando decidirá si va o no al Mundial de Kazán, donde se ha inscrito en cuatro pruebas y donde aspira a defender sus medallas logradas en Barcelona 2013.
"Tengo una prueba médica este viernes y el domingo tenemos un 'test' con Fred y espero que entre las pruebas y ese entrenamiento decidir si voy o no. La decisión la tomaré yo, está al 50-50", aseguró en declaraciones a los medios en el 'Media Day' organizado en el CAR de Sant Cugat.
La de Badalona sufre una bursitis en su hombro, una lesión que a un año de la cita olímpica de Rio le hace dudar de qué es lo más conveniente. Si finalmente va al Mundial, nadará únicamente cuatro pruebas --400 libres, 200 y 400 estilos y el 200 mariposa-- por las seis que nadó en Barcelona hace dos años, cuando logró la plata en los 400 estilos y 200 mariposa y el bronce en 200 estilos.
"Me encuentro bastante bien nadando en estos entrenamientos, pero veremos el domingo. El dolor ha disminuido un poco pero sigo teniendo, y es el indicativo más fiable", reconoció Belmonte, quien no puede todavía confirmar su presencia o ausencia en la cita rusa.
Eso sí, tiene claro que únicamente tomaría parte en esas cuatro pruebas. "En principio, si voy a Kazán me di de baja en el 800 y el 1.500, pruebas muy largas donde el hombro podía sufrir más, y vamos a esas cuatro pruebas más cortas y explosivas", manifestó.
Las sensaciones pueden ser buenas para ella, y es que quiere nadar en Kazán para agrandar su palmarés, por mucho que su entrenador, familia y médicos le recomienden descansar. "Tengo la suerte de tener un entorno maravilloso que me apoya en todas las decisiones que tomo, aunque ahora voy un poco en contra de todos. Pero bueno, si finalmente les hago caso (y no va) será por mi bien", se sinceró.
En este caso, en el de descansar, se dedicaría a recuperar ese hombro, que necesitaría según los médicos entre tres y seis semanas de reposo. "Si no voy recuperaría el hombro pero seguiría entrenando de cara al primer tramo de la próxima temporada. De momento el doctor ha dicho que no es necesario operar", celebró.
Y, sobre todo, la catalana prepararía la cita olímpica de Río de Janeiro 2016, que le ilusiona al máximo. "La prioridad después de Kazán, si voy, será recuperarme y el próximo año es olímpico y lo encararé con energías e ilusiones renovadas", concluyó.