Archivo - El atleta español Quique Llopis durante un acto - Dennis Agyeman / AFP7 / Europa Press - Archivo
MADRID 20 Mar. (EUROPA PRESS) -
El atleta español Quique Llopis admite que en un principio firmaría con "estar en la final" de los 60 metros vallas del Campeonato del Mundo de Pista Cubierta que arrancó este viernes en Torun (Polonia), pero no esconde que si luego queda "séptimo", no volvería "satisfecho" a España, por lo que apunta con "rematar en pista cubierta" con una medalla "sea cual sea el color" que ratifique su "muy buen" invierno.
"Diría que firmo con estar en la final, pero sé que si entro en la final y quedo séptimo no volvería satisfecho, entonces digo que quiero una medalla, sea cual sea el color. Sabemos que sería un objetivo más que cumplido, aunque es muy difícil. El nivel este año en las vallas es altísimo", manifestó Llopis en una entrevista a Europa Press en la concentración de la selección que acudirá a este Mundial.
El velocista, que competirá en los 60 mv, afronta junto con la selección española esta cita mundialista "con ganas e ilusión". "Llegamos en el mejor estado de forma. Este invierno está siendo muy bueno", afirmó el de Gandía, que espera "rematar en pista cubierta" su campaña.
Y es que esa medalla en los Campeonatos del Mundo en Pista Cubierta se le sigue resistiendo, aunque Llopis llega en un estado de forma óptimo, siendo séptimo del ranking mundial en su modalidad tras rebajar hasta en dos ocasiones el récord de España. "Los nervios van mejorando, aunque siempre los hay porque sabes que estás en un Campeonato del Mundo. Sé que tengo que aprovechar la oportunidad y mi estado de forma, por ello siempre hay ese nerviosismo, pero a mí me va muy bien", reconoció.
"Estas semanas han sido tranquilas, es verdad que hemos entrenado un poco más, pero todo dentro de lo planificado porque ya creemos que el trabajo está todo hecho. Han sido entrenamientos cortos, pocas series, con muchísima intensidad a lo máximo. Y ahora solo queda salir en el Campeonato del Mundo y sacar todo el trabajo", subrayó.
El valenciano intenta no sentirse "líder de nada". "Cada uno tiene su mundo y su historia, ya sea dentro del atletismo o de la delegación", señaló, por lo que se muestra "tranquilo y sin ninguna presión". "Únicamente quiero sacar y demostrar todo lo que llevo demostrando esta temporada en la pista cubierta y lo que llevo entrenado. Hay que repetir lo de los entrenamientos y lo hecho estas competiciones pasadas", explicó.
Este 2026 es justo el ecuador del ciclo olímpico camino de Los Angeles 2028, una primera mitad que valora "muy bien". "Estamos consiguiendo avanzar, progresar, tener cada año un nivel un poco más alto al anterior. Entonces nos da muchísimas ganas y confianza de cara a los años que quedan, obviamente siempre dentro de que nos respeten las lesiones. Creo que estaremos en Los Ángeles en nuestro mejor estado de forma", indicó.
En ese sentido, Quique Llopis advierte que es "exigente" consigo mismo tanto dentro de la pista como fuera, pero siempre "sin ser injusto". "Soy exigente cuando debo de serlo porque es verdad que los atletas muchas veces somos muy exigentes y llega un punto que llegamos a ser injustos, que a mí me ha pasado y a cualquier atleta le ha pasado seguro. Pero siempre intento sacar lo mejor de mí", señaló.
En cuanto al resto del equipo, es optimista. "Igual somos una delegación un poco más reducida, pero creo que es una delegación que tiene muchísima calidad, ya sea con (Mohamed) Attaoui o con Marta (García), podemos hacer un campeonato bueno e intentar estar luchando por sacar las máximas medallas que podamos", apuntó.
Finalmente, el vallista pide a la afición española que "disfrute" de esta competición a pesar de no ser su fuerte. "Es incluso más bonito de ver que el de aire libre. Al final es una pista más pequeña, se ve mucho mejor las pruebas. Son mucho más explosivas, está más guay incluso de ver que el aire libre. Además, en la pista cubierta es una locura porque se siente mucho más el apoyo de todo el público al estar cerrado", sentenció.