BARCELONA, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -
Los ganadores de la segunda edición de la Barcelona World Race, Jean Pierre Dick y Loïck Peyron, 'skippers' del 'Vibrac Paprec 3', han asegurado que la "buena gestión" del sueño, del ataque y la defensa han sido las "claves de la victoria" en esta dura regata oceánica.
"Gestionamos muy bien la avería, el ataque y la defensa. Gracias a ello, nos mantuvimos en la competición. La tripulación hizo lo posible para hacer la reparación. A la vuelta tuvimos una buena opción desde Ciudad del Cabo, ganamos muchas millas con esto y nos beneficiamos de un problema de 'Mapfre'", declaró el patrón galo, ganador ya de la primera edición, en rueda de prensa.
En este sentido, Jean Pierre Dick consideró que el Cabo de Hornos fue el momento "más especial". "Representa muchas cosas. Es la salida del sur y su visión fue un gustazo. Fue algo mágico y significó el final de un mes de condiciones difíciles. Fue muy agradable", señaló el francés, que destacó la "profesionalidad y el nivel" de los participantes en esta segunda edición.
"Estuvimos contentos de tener presión y llegamos a pensar que éramos menos rápidos que el 'Mapfre', pero hicimos un 'Pacífico express' que nos permitió ganar millas y volver a ser rápidos", analizó sobre la presión de los españoles Iker Martínez y Xabi Fernández en la segunda parte de la prueba, un rival que consideró "excelente y de asombroso potencial".
En otro sentido, señaló que el lugar donde habían sufrido más presión fue fuera del 'Gran Sur'. "En los 'doldrums' había mas presión, se debe a que no ves el futuro, sino que ves algunas nubes que aparecen y no ves nada de lo que pasará y eso estresa mucho. En el sur, por la experiencia sé más cómo funciona y eso lo hace menos estresante para mí. Me gusta el sur porque es muy salvaje, es muy bonito con las olas, los albatros, está muy bien", comentó Dick.
Por otro lado, su compañero durante 93 días, el también francés Loïck Peyron, bromeó con los problemas vividos a bordo. "Hemos gestionado bien el sueño y no hemos gastado energía inútilmente. A mí personalmente lo psicológico me gasta mucho pero he aprendido a gestionarlo. Es mucho más fácil cuando se va primero", explicó.
"No parecemos cansados porque somos los primeros. Es como en el maratón, el último siempre parece más cansado, pero os aseguro que hoy dormiremos muy bien", añadió sobre la falta de cansancio.
Asimismo, Peyron destacó su "complementariedad", y que a pesar de las riñas debido a alguna maniobra mal hecha, los conflictos entre los dos fueron "pocos". "Ha habido una gran cohesión, buen entendimiento, hemos vivido en tensión, pero sobre todo sobre nosotros mismos. Somos muy exigentes, pero la motivación común nos ha hecho gestionar bien esta presión", aseguró.
"El aspecto mecánico ha impedido que la gente gane regatas, la mecánica ha impedido a algunos ser vencedores. El primer mes fue muy intenso, luego hubo el accidente y ese fue un momento peligroso. Como en la carretera, el ir más despacio hace incrementar el peligro de accidente", concluyó.