JJ.OO/Paralímpicos.- Álvaro (fútbol sala): "Los ciegos no te dejan de sorprender"

Europa Press Deportes
Actualizado: viernes, 12 septiembre 2008 12:09

PEKÍN, 12 Sep. (del enviado especial de EUROPA PRESS, Ramón Chamorro) -

Álvaro González, malagueño de 34 años, es uno de los dos porteros de la selección española de fútbol sala para ciegos que está en los Juegos Paralímpicos de Pekín 2008 y asegura que este deporte "engancha" y que los invidentes nunca dejan de sorprender, tanto, que no se arrepiente de haber dejado la División de Plata para ser internacional.

En el fútbol sala para ciegos, el guardameta es el único que no lleva un antifaz. Su misión, además de evitar los goles, pasa por ordenar y orientar a sus compañeros en la zona defensiva.

"Es un juego totalmente distinto al de videntes, como menos pase, con menos velocidad, pero engancha", señala a Europa Press Álvaro, que vive sus primeros Juegos Paralímpicos, algo "maravilloso". "Se me pusieron los pelos de punta al salir en 'El Nido', no lo cambio por nada", añade.

Por este tipo de experiencias, Álvaro no echa de menos su etapa en la División de Plata, donde jugó en un equipo de Málaga con José Francisco Urbano, seleccionador en Pekín, y por el que conoció el fútbol sala para ciegos. "Me llamó porque necesitaban un portero. Me animé y tuve que dejarlo", afirma.

Las concentraciones y el viajar fuera le obligaron a "dejar" su equipo. "Llegó un momento en que era incompatible con la selección y en Málaga me perdía partidos. Me dijeron que eligiese y me vine aquí", apunta el portero, que ya "conocía" y había "entrenado" antes con ciegos.

"No te dejan de sorprender, no sólo al principio sino día a día y hay detalles que te quedas 'cuajado'. Te preguntas que cómo sin ver pueden adivinar cosas, como se orientan, como golpean el balón, algunos más fuertes que videntes. Al principio no me sorprendió demasiado, pero luego descubres cosas que te dejan asombrado", subraya.

Entre sus recuerdos, destaca una anécdota en un entrenamiento cuando Carlos Campos, seleccionador nacional, lanzó a un tiro a puerta. "Uno de ellos le dijo que no sabía que era zurdo y nos explicó que al tirar con la izquierda giras el cuerpo hacia la derecha y la voz sale hacia allí. Los videntes en esto no caemos", sonríe.

"HAY QUE ESTAR MUY ATENTO".

El malagueño no quiere personalizar en ningún jugador, pero resalta que la fuerza de España "es el grupo". "Cada uno tiene sus cosas. Unos pegan mejor, otros son más orientados atrás, otros cortan más balones. Si tengo que elegir a alguien me gusta mucho el brasileño Ricardinho", opina.

Álvaro también se juega el físico muchas veces y recibe golpes. "Hay que estar muy atento, si teniendo cuidado se chocan, imagínate sin van despistados. Muchas veces van concentrados en el balón, se te echan encima y chocas, pero es parte de esto", aclara el guardameta, que no sabe si grandes porteros como Luis Amado o Juanjo sufrirían en este deporte.

"Es un poco distinto. Yo he estado ahí antes y aquí tienes que estar pendiente de muchas cosas y en videntes cada uno se sitúa sólo. Aquí eres portero y guía, y tú área es más limitada y no puedes tapar tanta portería, pero ellos son grandes porteros también", sentencia sonriente esperando que la "importantísima" victoria ante Gran Bretaña de ayer jueves les ayude en su camino hacia pelear por una medalla.

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