MADRID 16 Feb. (EUROPA PRESS) -
El esquiador español Quim Salarich concluyó este lunes en la decimonovena posición del eslalon del esquí alpino de los Juegos Olímpicos de Invierno que se están disputando en Milán y Cortina d'Ampezzo (Italia) y que coronó al suizo Loic Meillard en una prueba que fue una trituradora para muchos candidatos.
El deportista catalán, de 32 años y abanderado de la delegación nacional en la cita junto a Olivia Smart, pudo por fin desquitarse de sus dos anteriores experiencias y logró meterse en la segunda bajada de un eslalon que fue muy complicado sobre todo en su primer descenso, con unas condiciones meteorológicas en el Stelvio que no perdonaron ni siquiera a los mejores de la especialidad más técnica del esquí alpino y con más de 40 esquiadores sin poder acabar la bajada inicial.
Eso benefició en parte a Salarich para poder estar entre los 30 que pasaron el corte, aunque el esquiador español también sufrió, sobre todo en la parte inicial de su bajada, con una intensa e incómoda nevada que complicó ya un eslalon complejo, donde incluso estuvo a punto de irse al suelo.
El catalán supo mantener el equilibrio y terminar yendo de menos a más para acabar en la línea de meta con un tiempo de 1:00.32, que le dio el billete a su primera segunda manga olímpica en esta modalidad como el vigesimoprimero mejor de los clasificados.
Entre estos ya no estaban candidatos a la medalla como el brasileño Lucas Pinheiro Braathen, campeón del gigante, el francés Paco Rassat, dos veces ganador esta temporada, el austriaco Manuel Feller, vencedor el mes pasado en Kitzbühel (Austria), el italiano Alex Vinatzer o el finlandés Eduard Hallberg, todos sin poder llegar a la meta.
La primera manga la dominaron dos de los grandes favoritos, el noruego Atle Lie McGrath, líder de la Copa del Mundo de eslalon, y el suizo Loic Meillard, actual campeón del mundo, separados por algo más de medio segundo, y con el austriaco Fabio Gstrein, a 0.92 centésimas. El oro de hace cuatro años, el francés Clement Noel, también falló y aunque sí acabó, finalizó a casi dos segundos, aunque posteriormente fue eliminado en su intento de épica remontada.
La segunda bajada tuvo ya unas mejores condiciones meterológicas en el Stelvio y Salarich la pudo disfrutar, de nuevo con algún problema en la zona superior, que fue compensando en los siguientes tramos para finalizar con un crono de 57.85, el decimoquinto de los finalistas, y un total de 1:58.18, con el que concluyó decimonoveno.
Salarich celebró que "en la segunda manga, sin ser espectacular" desmotró que cuando empuja "de verdad", puede "estar con los mejores". "He disfrutado, estoy satisfecho con mi segunda manga; siempre puede ser mejor, falta acabar de pulir estos detalles y a ver si las próximas puedo demostrar que con dos mangas sólidas estoy arriba. Ojalá pudiera estar en 2030", deseó en declaraciones compartidas por la Real Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI).
En cuanto a la pelea por las medallas, el oro fue finalmente para o Meillard, que se benefició del error de McGrath, que se salió en una puerta nada más iniciar su segundo descenso como el último de los participantes.
El suizo, plata en la competición por equipos y bronce el pasado fin de semana en gigante, se impuso por 0.35 centésimas a Fabio Gstrein, mientras que el bronce fue para el veterano noruego Henrik Kristoffersen, ya a más de un segundo.
La victoria de Meillard significó que Suiza se convirtió en el país dominador del esquí alpino masculino al conquistar cuatro de las cinco pruebas de estos Juegos de Invierno, con Franjo von Allmen campeón en descenso, supergigante y combinada por equipos, esta junto a Tanguy Nef.