Actualizado 28/08/2015 23:37 CET

Un regatista alemán, en tratamiento por infecciones tras un test olímpico en Río

BERLÍN, 28 Ago. (Reuters/EP) -

El alemán Erik Heil, tercero en una prueba olímpica realizada en Río de Janeiro este mes, está siendo tratado por varias infecciones que dijo fueron causadas por las aguas contaminadas donde se disputó la regata.

La Confederación Alemana de Deportes Olímpicos (DOSB, en alemán) informó que presentará el caso ante los organizadores de los Juegos de Río 2016 y la Federación Internacional de Vela.

La metrópolis brasileña organizará los primeros Juegos Olímpicos en Sudamérica, entre el 5 y 21 de agosto, pero tiene problemas con el agua contaminada en los lugares donde competirán los deportistas.

El hospital de Berlín que trata a Heil, quien ganó el bronce junto con Thomas Ploessel en la categoría 49er, le comunicó que se infectó con gérmenes multi resistentes, según explicó el equipo alemán de vela.

"Nunca en mi vida tuve infecciones en las piernas. ¡Nunca! Asumo que enfermé en la regata de prueba. La causa debería ser la Marina da Gloria donde hay un constante flujo de aguas residuales de los hospitales de la ciudad", dijo Heil en el blog del equipo olímpico.

Las aguas a lo largo de la costa atlántica de Río, incluida la Bahía de Guanabara donde se disputarán los eventos de vela en los Juegos, han estado contaminadas durante años. Las autoridades han gastado cientos de millones de dólares para intentar limpiarlas pero sin resultado.

El año pasado biólogos dijeron que los ríos que desembocan en la bahía contenían una superbacteria resistente a antibióticos que curan infecciones urinarias, gastrointestinales y pulmonares.

"Intentaremos llegar relativamente tarde a Río en el futuro para que si aparece alguna enfermedad sea hacia el final de la regata o incluso cuando estemos de vuelta en casa", añadió Heil.

Cuando Río presentó su candidatura para los Juegos, la ciudad prometió que recortaría la cantidad de aguas residuales que llegan a la bahía en un 80 por ciento. Sin embargo, desde entonces ha admitido que es poco probable que pueda cumplir esa meta y dijo que la cantidad de aguas residuales tratadas antes de que lleguen a la bahía subió de 17 a 49 por ciento.

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