EDIZIONES, 22 Jun.
Bear es uno de esos perros de protectoras que se vuelven invisibles a los ojos de las personas. En su caso particular, lo de invisible es casi literal. Bear lleva más de dos años y medio en el refugio de DAWG (Detroit Animal Welfare Group), en Detroit, y ha visto cómo todos sus compañeros tarde o temprano han sido adoptados, pero a él nadie lo quiere.

A Bear lo encontraron de cachorro vagando por las calles de Flint, en Michigan, y fue trasladado a DAWG, donde han intentado por todos los medios encontrarle un hogar. "Le hemos organizado cientos de eventos de adopción en los últimos años, pero por alguna razón pasa desapercibido todo el tiempo", dijo Kelley LaBonty, directora de DAQG, a The Dodo.

En una única ocasión, Bear parecía haber conquistado a una mujer que condujo más de hora y media para conocerle y realmente le gustó. La mujer vivía en una casa grande, con un gran jardín. El entorno parecía ideal para el animal, pero cuando la protectora llevó a Bear a conocer a la familia, los niños decidieron que querían otro perro. Bear se quedó abatido. No quería volver al coche de nuevo al refugio.

Su caso se ha hecho viral a raíz de una fotografía en la que se puede ver la tristeza reflejada en los ojos de Bear. "Él está deprimido...como la mayoría de los perros que no consiguen un hogar después de tanto tiempo en una protectora".

Bear es un perro muy cariñoso, dulce, juguetón y que solo quiere ser amado. Se lleva estupendamente con niños, mujeres y hombres y hasta sabe obedecer las órdenes básicas. Lo único malo que tiene es que no se lleva bien con otros animales domésticos.

Con la difusión de su caso, el refugio ha puesto todas sus esperanzas en que Bear pueda, por fin, encontrar un hogar definitivo que lo quiera tal y como es.