Publicado 03/01/2026 08:02

El amarillo desaparece: una cucharada es suficiente para que las almohadas vuelvan a estar blancas

El amarillo desaparece: una cucharada es suficiente para que las almohadas vuelvan a estar blancas
El amarillo desaparece: una cucharada es suficiente para que las almohadas vuelvan a estar blancas - UNSPLASH - SUSAN WILKINSON

MADRID 3 Ene. (EUROPA PRESS) -

Que las almohadas se vuelvan amarillas con el tiempo es algo que le pasa a casi todos. Las marcas de sudor, polvo y cosméticos se acumulan y dejan manchas que parecen imposibles de quitar. Entonces surge la duda: ¿se puede lavar una almohada? La buena noticia es que sí, y además hay un truco muy sencillo para devolverle su blancura.

La clave está en una cucharada de percarbonato sódico. Al mezclarse con agua caliente, actúa sobre las manchas amarillas y los olores, dejando tanto las almohadas como las fundas limpias y frescas, casi como si fueran nuevas.

QUÉ ES EL PERCARBONATO SÓDICO Y CÓMO FUNCIONA

El percarbonato sódico es un compuesto que al disolverse en agua libera oxígeno activo, un agente oxidante que ataca manchas orgánicas como las de sudor, saliva o restos de cosméticos y ayuda a blanquear los textiles. Además de esta acción blanqueante, el oxígeno activo también contribuye a eliminar olores persistentes y desinfectar las fibras, lo que lo convierte en una alternativa más suave y ecológica frente a la lejía tradicional.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda el uso de percarbonato para blanquear fundas blancas de almohadas, especialmente si están muy amarillas o tienen manchas resistentes que no se quitan con un lavado normal.

CÓMO BLANQUEAR ALMOHADAS Y FUNDAS

1. Preparar el remojo: Llena un recipiente grande o una bañera con agua caliente --entre 40°C y 60°C si es posible--. Añade una cucharada de percarbonato sódico por cada almohada o funda que vayas a tratar y remueve hasta que se disuelva.

2. Dejar actuar: Introduce las almohadas o fundas en la solución y deja actuar varias horas. Para manchas muy marcadas puede ser útil un remojo más prolongado de cuatro a seis horas.

3. Lavado en lavadora: Tras el remojo, mete las almohadas y fundas en la lavadora. Añade otra cucharada de percarbonato junto con tu detergente habitual y selecciona un ciclo de lavado adecuado según las instrucciones del fabricante.

4. Secado: Una vez lavadas, seca las almohadas al aire libre o en secadora si las etiquetas lo permiten, asegurándote de que estén completamente secas antes de volver a usarlas.

¿QUÉ ALMOHADAS SE PUEDEN METER EN LA LAVADORA Y CUÁLES NO?

No todas las almohadas se pueden lavar de la misma manera. La OCU avisa que las almohadas viscoelásticas y de látex son muy delicadas y generalmente no deben mojarse, ya que su espuma interior absorben agua y tardan mucho en secar, lo que puede dañarlas y hacer que pierdan la forma.

En cambio, las almohadas de plumas y las de fibra hueca --incluidas las de fibra hueca siliconada-- sí se pueden lavar en lavadora. Para ello, conviene seguir recomendaciones similares a las que se aplican al lavar un edredón nórdico del mismo material: ciclos suaves, detergente adecuado y asegurarse de que queden completamente secas antes de volver a usarlas.

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