MADRID 10 (EUROPA PRESS)
La carne es un elemento básico de la alimentación, pero surgen muchas dudas sobre la mejor forma de cocinarla. Algunas carnes, como el pollo, suelen cocinarse con mucho cuidado por el riesgo bacteriano, mientras que otras, como la carne roja, se suelen elaborar de acuerdo con el gusto de cada uno.
Sin embargo, una situación habitual es que, al poner la carne en la sartén o sobre la plancha, empiece a soltar mucho líquido. Esto suele ser señal de que no se está cocinando correctamente, pero tiene remedios simples que conservan su jugosidad.
LA TEMPERATURA DE LA CARNE IMPORTA
Muchos compran carne para poder congelarla y descongelarla de acuerdo con sus necesidades. No obstante, si se ha descongelado en la nevera, o si la carne sigue fría, esto puede hacer que desprenda jugos al entrar en contacto con el calor.
Como remedio, el carnicero Mariano Sánchez Díaz, conocido como El As Carnicero en redes sociales, aconseja atemperar la carne durante al menos 30 minutos antes de la cocción. Esto permitirá que se selle y que esté jugosa una vez cocinada.
LA SARTÉN NO ESTÁ CALIENTE
Especialmente cuando se tiene prisa, no es inusual olvidar calentar la sartén o la plancha, o no dejarla el tiempo suficiente al fuego. Sin embargo, Sánchez señala que esto es una de las principales razones por la que la carne desprende líquidos.
Cuando una sartén está lo suficientemente caliente, sella el exterior de la carne y no permite que la superficie se enfríe en exceso, lo que ayuda a que se dore en lugar de cocerse.
LA CARNE ESTÁ HÚMEDA
Al descongelar la carne o al sacarla de su envase, la superficie suele estar húmeda. Si se pone directamente sobre la plancha o la sartén, esa agua se calienta lentamente, lo que ralentiza el proceso de sellado y hace que el alimento suelte líquido.
Para evitar este efecto, el carnicero recomienda secar la carne con papel de cocina. Esto evitará que se cueza una vez en contacto con una fuente de calor y permite que se genere una costra.