Actualizado 05/02/2026 13:12

Por qué deberías ventilar el edredón antes de usarlo: el consejo de los expertos en descanso

Por qué deberías ventilar el edredón antes de usarlo: el consejo de los expertos en descanso
Por qué deberías ventilar el edredón antes de usarlo: el consejo de los expertos en descanso- TY CARLSON - UNSPLASH

MADRID 5 Feb. (EUROPA PRESS)

Un edredón es un elemento esencial en los hogares durante el invierno. Para quienes viven en casas antiguas sin aislamiento, estos productos resultan imprescindibles para conciliar el sueño. Para otros, que simplemente disfrutan de la sensación de calor mientras duermen, los edredones también son un indispensable.

Aunque parezca que es suficiente guardarlos en bolsas durante el verano y cubrirlos con una funda en invierno cuando se vuelven a sacar, el buen mantenimiento de los edredones utilizando el aire fresco también es importante para prolongar su vida útil.

POR QUÉ IMPORTA LA VENTILACIÓN

Pese a que se utilice una funda para proteger los edredones de suciedad, también requieren su propio cuidado, ya que pueden acumular humedad. Según declaraciones del doctor Walt Pickut, especialista en sueño, recogidas por WeLife, airear la ropa de cama consigue "eliminar la humedad y los posibles alérgenos".

Por otra parte, la sudoración nocturna puede quedar atrapada bajo la ropa de cama, creando "un caldo de cultivo potencial para los ácaros del polvo y el moho", dañinos para la salud, explica el experto. Sin embargo, esta no es la única razón, dado que airear un edredón también puede mejorar la calidad del sueño.

El proceso de ventilar esta prenda de cama puede hacer que huela más fresca, lo que proporciona un ambiente más cómodo y propicio para el descanso. Además, esta práctica puede ayudar a restaurar el volumen del edredón, mejorando la regulación de la temperatura durante el sueño, de acuerdo con información recogida por WeLife de la experta Rachel Marshall.

¿CÓMO AIREAR UN EDREDÓN CORRECTAMENTE?

Ventilar la ropa de cama es un proceso fácil y eficaz que se puede llevar a cabo a diario. Consiste en colgar el edredón, con su funda incluida, en una cuerda o un tendedero en el exterior de la vivienda durante cuatro horas. Los rayos del sol y el aire fresco de invierno permiten que se refresque.

Si no se dispone de espacio exterior suficiente para colgar el edredón, una alternativa es abrir las ventanas de la habitación para que se ventile y para que entren rayos del sol durante, al menos, una hora.

 

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