MADRID 28 (EUROPA PRESS)
Entender el lenguaje corporal de un gato es imprescindible para que sus dueños puedan vivir cómodamente con ellos. Sin embargo, surgen muchas preguntas, especialmente para aquellos que tienen un gato por primera vez, sobre su comportamiento. A veces parece que hacen cosas inexplicables, pero en realidad están intentando comunicar algo.
Uno de estos comportamientos es el estiramiento. Aunque parezca una reacción curiosa que indica su vuelta a la actividad, también puede ser una señal de afecto.
CUMPLE NECESIDADES FISIOLÓGICAS
No es un secreto que los gatos pasan buena parte del día durmiendo; en muchos casos, esto puede alcanzar entre las 12 y las 16 horas diarias. Ya que están inmóviles durante un tiempo considerable, cuando un dueño regresa a casa, esto puede provocar que el felino se levante y sienta la necesidad de estirarse.
De acuerdo con los expertos del seguro veterinario Musky, esta acción estimula su circulación sanguínea, relaja sus músculos y articulaciones, alinea su columna vertebral y extiende su piel y ligamentos. Estirarse responde a una necesidad física muchas veces, pero no es la única razón.
PUEDE SER UN SALUDO O UNA EXPRESIÓN DE CONFIANZA
Si un gato ve a su dueño y se estira, esto puede interpretarse como un saludo, expresión de confianza o incluso una invitación al juego. Al hacer esta moción, el gato está exponiendo partes de su cuerpo que se consideran vulnerables, por lo que hacerlo al encontrarse con él denota confianza.
Además, de acuerdo con un estudio citado por los expertos de Musky, se ha encontrado que los gatos se estiran más tras una larga ausencia de sus dueños. Esto sugiere que el estiramiento responde a una interacción social además de a una necesidad física. En otros casos, los felinos usan este lenguaje corporal para indicar que están listos para jugar o que quieren interacción.
En general, este gesto indica algo positivo. Sin embargo, si va acompañado de otros comportamientos inusuales, puede indicar que el gato tiene problemas de salud y debe acudir al veterinario. Estos síntomas incluyen: rigidez, dificultades en el movimiento, gemidos, repeticiones muy frecuentes o cambios repentinos en la cantidad de veces que se estira.
OTROS COMPORTAMIENTOS DE SALUDO
Además de estirarse, algunos gatos se frotan contra sus dueños cuando vuelven a casa. Fundamentalmente, están comunicando lo mismo: confianza y cariño. Según explican los expertos de Tiendanimal, este gesto es una señal de reconocimiento y afecto, ya que reconoce la presencia de su dueño y refuerza el vínculo con él.
También es una forma en la que los felinos marcan su olor. Los gatos son territoriales y dependen de su sentido del olfato para entender su entorno. Sus cuerpos tienen glándulas odoríferas en zonas como la cabeza, las mejillas, la barbilla, la base de la cola y las patas, por lo que, al frotarse contra las personas, dejan su olor en la piel o la ropa.