Actualizado 16/01/2026 15:39

Para que un guiso de carne quede perfecto, añade siempre una taza de esto al caldo

Un guiso de carne
Un guiso de carne- ARTUR KORNAKOV - UNSPLASH

MADRID 16 (EUROPA PRESS)

Con la llegada del frío, los guisos de carne vuelven a ocupar un lugar central en muchas cocinas. Son platos que remiten a comidas largas, a ollas al fuego durante horas y a ese olor que se queda en casa y activa la memoria. No es casual: el aroma de un guiso bien hecho está estrechamente ligado a los recuerdos y explica por qué, ya de adultos, intentamos reproducir esas recetas para recuperar las mismas sensaciones.

Por eso, en muchos hogares, tanto en España como en otros países, un buen estofado suele ser la opción elegida cuando hay que cocinar para varias personas. Más allá de acertar con el punto de la carne, la salsa se convierte en un elemento clave, y es ahí donde cada familia introduce pequeños gestos o ingredientes que marcan la diferencia.

LA ESPECIA QUE HACE UNA SALSA ESPECIAL

Para el equipo de especialistas en cocina de The Kitchn, el ingrediente diferencial es una mezcla de especias de curry japonés, también llamada roux de curry. Su principal ventaja en los estofados es que está formulado para integrarse poco a poco en la salsa, aportando profundidad y complejidad al sabor a medida que el guiso se cocina.

Además, esta mezcla de especias aporta "calidez, una dulzura sutil y profundidad, sin dominar el sabor del plato". A ello se suma otra ventaja práctica: añade espesor a las salsas sin necesidad de harina u otros ingredientes, lo que mejora el acabado del plato.

CÓMO HACER UN BUEN ESTOFADO CON CURRY JAPONÉS

Para hacer este estofado, se necesita: carne de ternera sin hueso; una cebolla; tres dientes de ajo; un litro de caldo de carne; una caja de especias de curry japonés; sal, pimienta; aproximadamente 400 gramos de zanahorias; y, medio kilo de patatas pequeñas.

Se calienta el horno a 180 grados centígrados y se dora la carne en una cacerola de hierro a fuego medio-alto. Una vez que se haya dorado, se transfiere a un plato y se empieza a hacer la salsa.

Cortada en trozos pequeños, se cocina la cebolla en la cacerola hasta que se ablande y se añade el ajo picado durante 30 segundos. Una vez finalizado este tiempo, se añade el caldo y se incorpora el roux de curry hasta que se derrita totalmente. A continuación, se vuelve a añadir la carne a la cacerola y se cubre una vez que haya empezado a hervir a fuego lento. El recipiente se transfiere al horno y se cocina durante dos horas.

Después, se cortan las zanahorias y las patatas peladas, y se añaden a la cacerola, asegurando que estén totalmente sumergidas en el líquido. Se vuelve a cubrir el recipiente y se devuelve al horno durante otra hora y media.

Para finalizar, se añade sal y pimienta negra al gusto y se desmenuza la carne; se puede servir con arroz blanco cocido. Aunque esta receta es para un estofado, el roux se puede utilizar en otras salsas de carne para crear sabores más personalizados.

El chef Jonathan Kung señala en su blog Kungfood Kitchen que es mejor hacer el doble de lo que se cree que se va a consumir para poder disfrutarlo al día siguiente. ¿Por qué? Porque en los guisos con curry, este tiempo permite que las especias se incorporen mejor a la salsa. Además, en el caso de un estofado, la carne pierde un poco de su humedad mientras se cocina, por lo que al día siguiente el guiso ha tenido suficiente tiempo para reabsorber el líquido de la salsa.

 

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