MADRID 23 (EUROPA PRESS)
El cheesecake es un postre clásico y delicioso que triunfa en la mayoría de comidas familiares o encuentros entre amigos. Entre su textura cremosa y su versatilidad, esta tarta tiene decenas de variaciones inspiradas en distintos gustos y culturas.
En el caso del cheesecake japonés, este se popularizó por su textura blanda y esponjosa, que recuerda a una nube. Sin embargo, no todo el mundo tiene el tiempo para hacer una tarta completa o quieren hacer un postre solo para una o dos personas. Por ello, ha surgido una nueva receta de un postre japonés que consigue la misma textura, pero que no requiere ni horno ni molde.
UN POSTRE A CUCHARADAS
Esta versión de la tarta de queso japonesa se elabora con galletas Oreo, pero se pueden sustituir por cualquier otra galleta. Siguiendo la receta de lifeisanopera en redes sociales, los ingredientes son: galletas Oreo, queso crema, nata para montar, azúcar; huevos, mantequilla y gelatina.
Se aplastan unas 15 galletas Oreo con un rodillo en una bolsa de plástico sellada para crear la base del postre, aunque la cantidad puede variar dependiendo del recipiente utilizado. Se puede utilizar cualquier recipiente, como un tarro o un pote, siempre que tenga una base plana. A continuación, se añade un poco de mantequilla derretida para ligar la galleta y se presiona la mezcla en el fondo del recipiente. Una vez hecho, se guarda en la nevera durante unos 30 minutos.
Para preparar la crema, se mezcla unos 200 gramos de queso crema con azúcar al gusto y se mezcla hasta obtener una textura cremosa. Después, se incorporan alrededor de 200 mililitros de nata para montar poco a poco hasta que la mezcla quede esponjosa y se añaden las claras de dos huevos batidos. Como en el paso anterior, las cantidades pueden ajustarse dependiendo del tamaño del recipiente.
A continuación, se disuelve la gelatina en agua hirviendo y se añade a la masa, asegurando que cuaje correctamente. Para finalizar, se vierte la crema sobre la base de galleta y se refrigera durante varias horas, hasta que se solidifique y esté listo para servir.
CÓMO SIMPLIFICAR LA RECETA AÚN MÁS
Existe una versión todavía más rápida y con menos ingredientes, aunque se aleja de lo que tradicionalmente se considera una cheesecake. Para esta alternativa, solo se necesita un yogur griego en formato monodosis y unas galletas.
En el envase del yogur, se añaden galletas enteras al gusto hasta que queden prácticamente cubiertas. El siguiente y último paso consiste en dejarlo reposar en la nevera durante unas horas o toda la noche para que las galletas se ablanden.