MADRID 11 Feb (EUROPA PRESS)
A pesar de todos los esfuerzos ejercidos por almacenar las patatas en un lugar oscuro y protegido de cambios bruscos en temperaturas, muchas veces acaban germinando. Empiezan a brotar y surge la duda si siguen siendo seguras para comer.
Aunque algunos consideran que, una vez que este proceso ha empezado, ya no se pueden aprovechar, un experto señala que no es necesario tirarlas si se lleva a cabo una serie de pasos para asegurar que son aptas para comer.
¿ES SEGURO COMERLAS?
De acuerdo con afirmaciones del experto gastronómico Bryan Silness, en declaraciones recogidas por el medio Southern Living, las patatas germinadas son seguras para comer. No obstante, señala la importancia de eliminar los brotes, ya que contienen glicoalcaloides; si se consumen en grandes cantidades, pueden tener efectos tóxicos.
El experto también indica que, aunque las patatas contienen glicoalcaloides de forma natural, su germinación puede indicar un mayor riesgo de toxicidad, por lo que hay que prestar atención a si el alimento también empieza a ponerse verde. Por ello, eliminar la piel además de los brotes puede reducir este riesgo.
Si además de tener brotes una patata presenta la piel arrugada, el propio tubérculo está blando, húmedo o se puede aplastar con facilidad, es hora de tirarlo a la basura. Si se corta la patata y se observa que el interior está verde, Silness indica que esto puede ser una acumulación de clorofila; aunque no es dañino para la salud, aporta un sabor amargo a las comidas, por lo que se recomienda desecharla.
POR QUÉ SUCEDE Y CÓMO ELIMINARLO
Aunque las patatas crecen bajo tierra, al almacenarlas en un sitio oscuro y húmedo pueden interpretar que siguen en ese entorno. A pesar de su retirada de la tierra, siguen estando vivas, por lo que pueden seguir creciendo.
Para eliminar los brotes, se pueden retirar con las manos, pero el experto gastronómico indica que un pelador de patatas es la forma más eficaz. La propia cuchilla del pelador se puede utilizar para eliminar la base de los brotes, algo que recomienda el experto. Una vez pelada y eliminados los brotes y sus raíces, se debe lavar la patata para asegurar que se eliminen todos los químicos y restos que pueden ser perjudiciales para la salud.
En cuanto al almacenamiento de este alimento, Silness afirma que una vez compradas, se deben guardar en una bolsa transpirable, como las de malla o de papel, o transferirse a una caja de cartón. Esto debe colocarse en un lugar oscuro y seco, pero evitando que sea un lugar demasiado caliente o húmedo, ya que estas condiciones favorecen la germinación de la patata.