MADRID 26 Ene. (EUROPA PRESS) -
Echar una cucharada de posos de café por el inodoro o el fregadero para arrastrar la suciedad acumulada es un truco doméstico extendido y replicado, especialmente, en redes sociales. La idea resulta atractiva porque se presenta como un gesto cotidiano, barato y aparentemente inofensivo.
El argumento suele apoyarse en la textura del café molido, descrita como ligeramente abrasiva y capaz de "rascar" las paredes de las tuberías. Sin embargo, profesionales de la fontanería advierten de que esta práctica no solo no funciona, sino que puede acabar provocando problemas en las instalaciones domésticas.
UN MITO MUY EXTENDIDO, PERO POCO EFICAZ
Según explica la empresa neozelandesa especializada en fontanería FlowFix en un artículo de su blog, los posos de café no se disuelven en agua. A diferencia de otros residuos orgánicos, permanecen sólidos cuando se vierten por el desagüe, lo que impide que circulen libremente por las tuberías.
Lejos de limpiar, estos restos pueden acumularse con el tiempo en codos, sifones o tramos donde el flujo de agua es menor, convirtiéndose en un punto de retención para otros residuos que sí circulan habitualmente por las cañerías.
POR QUÉ LOS POSOS ACABAN FORMANDO ATASCOS
Los expertos explican que el principal problema de los posos de café es su capacidad para mezclarse con otras sustancias presentes en las tuberías, como grasa, jabón o restos de comida. Esta combinación favorece la formación de bloqueos compactos y difíciles de eliminar.
Dave Flaherty, fontanero certificado citado por FlowFix, explica que los posos de café pueden actuar como una red que atrapa otros residuos y favorece la formación de atascos con el tiempo. El resultado no es una tubería más limpia, sino un conducto cada vez más obstruido.
NI SIQUIERA CON TRITURADOR DE RESIDUOS
Algunas personas creen que este problema se evita si la vivienda cuenta con un triturador de residuos en el fregadero. Sin embargo, ni siquiera en ese caso es recomendable tirar los posos de café por el desagüe.
El motivo es que los trituradores no descomponen los posos de forma efectiva. Aunque los fragmenten ligeramente, siguen siendo partículas sólidas que pueden acumularse más adelante en la instalación.
PROBLEMAS TAMBIÉN EN SISTEMAS SÉPTICOS
El inconveniente no se limita a las tuberías domésticas. En viviendas con sistemas sépticos, los posos de café tampoco se descomponen con facilidad, lo que puede alterar el equilibrio del sistema y generar problemas de mantenimiento a medio y largo plazo.
Por este motivo, los profesionales desaconsejan esta práctica tanto en redes de saneamiento convencionales como en sistemas sépticos.
QUÉ HACER CON LOS POSOS DE CAFÉ EN LUGAR DE TIRARLOS AL INODORO
Frente a este uso desaconsejado, FlowFix recuerda que los posos de café sí pueden aprovecharse de otras formas mucho más adecuadas. Por ejemplo, pueden utilizarse en compostaje, incorporarse al suelo del jardín o emplearse como materia orgánica en macetas, ya que aportan nutrientes y mejoran la estructura del sustrato.
De este modo, se evita un problema potencial en las tuberías y se da un uso útil a un residuo cotidiano.