MADRID 16 Abr (EUROPA PRESS)
Las ventanas tienden a ser un foco de acumulación de suciedad en los hogares. Al ser una parte integral de la estructura de las viviendas, es fácil que pase desapercibido a la hora de hacer una limpieza profunda y completa.
Pese a ello, es una zona que se debe repasar para evitar acumulaciones de suciedad y la generación de moho a largo plazo. Esta tarea se puede facilitar con un elemento inocuo de la vida cotidiana que a menudo se tira a la basura: el cilindro de cartón del papel higiénico.
¿POR QUÉ SE ACUMULA SUCIEDAD EN LAS VENTANAS?
Ventilar una vivienda abriendo las ventanas permite que entre polvo, polen, humo y partículas, que pueden acumularse en su superficie o en el riel, dificultando su desplazamiento y posiblemente dañando su marco.
Especialmente en habitaciones con humedad, calor, vapor y partículas en suspensión, como pueden ser los baños o las cocinas, la limpieza de las ventanas es particularmente importante. Si no se limpia regularmente, estos depósitos pueden volverse especialmente difícil de retirar con un paño húmedo.
¿CÓMO SE USA UN ROLLO DE PAPEL HIGIÉNICO?
Aunque una solución rápida para retirar una gran cantidad de suciedad es el uso de una aspiradora, la mayoría de modelos no cuentan con boquillas lo suficientemente estrechas para llegar a los rincones del riel. Como solución, el equipo del blog dedicado a los interiores Decoesfera sugiere crear una del tamaño adecuado con el cilindro de cartón del papel higiénico.
Este se coloca en la zona más estrecha de la aspiradora y se dobla el exceso para ajustarlo al tamaño del riel. Después, se introduce en el marco de la ventana y permite retirar los residuos de forma eficaz.
TAMBIÉN SE PUEDE USAR UNA ESPONJA
En el caso de que no se tenga o no se pueda usar una aspiradora, se puede emplear una esponja de cocina para limpiar los lugares difíciles de alcanzar. Esta se corta para que se adecue al tamaño del riel y se humedece con agua o jabón.
Después, se introduce en el riel con el lado verde hacia abajo y se desliza para raspar y retirar la suciedad. Finalmente, se retira los restos y se seca con un trapo o un paño seco.