MADRID 4 (EUROPA PRESS)
Pese a que sigue siendo la primavera, el cambio en temperatura repentino da la sensación de que el verano ya ha llegado. Las terrazas se llenan de gente por las tardes, los jardines se vuelven a convertir en un lugar de reunión y las horas de luz natural se alargan.
Por ello, algunas familias o amigos deciden comprarse o aprovechar una barbacoa para disfrutar del buen tiempo y comer al aire libre. Pese a los posibles tropiezos que se pueden tener al utilizar una parrilla, un truco con hielo puede facilitar su uso.
¿CUÁL ES EL TRUCO CON HIELO?
Uno de los problemas comunes que pueden tener los usuarios ocasionales de las barbacoas es que algunos alimentos se pegan a su superficie. A pesar de la experiencia agradable de cocinar en el exterior y el sabor a ahumado que da a la comida, algunos alimentos como el pescado pueden pegarse a la superficie e imposibilitar su separación sin dañar la superficie o hacer que se deshagan.
Sin embargo, frotar cubos de hielo sobre una parrilla caliente puede actuar como un agente antiadherente. Al crear un choque de temperatura, el agua se evapora prácticamente inmediatamente, convirtiéndose en vapor. Este vapor ayuda a levantar los residuos de la superficie y permite que quede mucho más lisa.
¿CÓMO SE UTILIZA?
El primer paso es calentar la parrilla durante unos minutos hasta que el calor se haya distribuido adecuadamente. Después, con un utensilio especializado, se raspa la superficie de la parrilla para retirar cualquier residuo grande.
A continuación, se coge un cubito de hielo con pinzas para evitar quemaduras y se frota sobre la superficie, permitiendo que el agua se evapore y ayudar a despegar los restos de comida quemada. Finalmente, se repasa la parrilla con un cepillo o un paño de cocina limpio mientras sigue caliente para retirar los residuos.
Además de evitar que la comida se pegue a la superficie, este método también puede ayudar con el proceso de limpieza, ya que se debe limpiar una barbacoa después de cada uso. No obstante, no todos los metales son capaces de tolerar este choque térmico, por lo que si la barbacoa no está hecha con hierro fundido, es un aspecto que se debe tener en cuenta.