Economía/Empresas.- Román Sanahuja abandonará la presidencia de Metrovacesa tras ceder su control a los bancos

Actualizado 08/12/2008 14:57:44 CET

MADRID, 8 Dic. (EUROPA PRESS) -

Román Sanahuja abandonará la presidencia de Metrovacesa cuando sus bancos acreedores ejecuten el acuerdo alcanzado con la familia Sanahuja, actual primer accionista de la inmobiliaria, y se hagan con el 65,43% del capital de la compañía y su control.

La intención de los Sanahuja es centrarse en el desarrollo de sus empresas familiares y mantener la participación que les quede en Metrovacesa como una inversión financiera, según informaron a Europa Press en fuentes próximas a la familia.

No obstante, el relevo en la presidencia y la reestructuración del resto del consejo de administración no se producirá hasta que no se materialice el acuerdo entre los Sanahuja y sus bancos acreedores.

En virtud del acuerdo, BBVA, Banesto, Banco Popular, Banco Sabadell, Santander y Caja Madrid se quedarán con acciones de la inmobiliaria que, en conjunto, suman un 65,43% del capital social (a razón de alrededor del 11% cada una), además de varios activos, a cambio de saldar los préstamos que dieron a los Sanahuja.

Además, el acuerdo conlleva que esta familia de promotores catalanes, que hasta ahora controlaban el 80,6% del capital de la inmobiliaria y copaban gran parte de su consejo (seis puestos de un total de once), perderán todo derecho de voto, representación y gestión en la inmobiliaria.

PRIMER CONSEJO TRAS ACUERDO.

Metrovacesa prevé celebrar esta semana una reunión de su consejo de administración, que será el primero tras la consecución de este acuerdo. No obstante, en esta reunión no se realizará cambio alguno, dado que aún está pendiente de ejecutar lo acordado.

El consejo se celebrará además después de que Metrovacesa cerrase esta pasada semana la venta de la torre sede del banco HSBC en Londres a la propia entidad financiera británica, ante las dificultades de la inmobiliaria para hacer frente al crédito que pidió a comienzos de año para comprar este activo.

Con esta recompra, la compañía inmobiliaria, una de las primeras cotizadas logra reducir en un 15% su endeudamiento, hasta situarlo en los 5.900 millones de euros, aunque la operación tendrá un impacto negativo de 97,9 millones de euros en sus cuentas de 2008.