Obras de construcción de edificios. - EUROPA PRESS
MADRID 7 Ago. (EUROPA PRESS) -
El sector inmobiliario español movilizará unos 77.584 millones de euros y 53,2 millones de metros cuadrados de superficie edificable entre 2026 y 2031, según las previsiones publicadas este viernes de EY, que apunta a "una nueva fase de crecimiento" a pesar del "aumento de costes y la incertidumbre regulatoria".
Un análisis elaborado por el equipo de Real Estate de EY-Parthenon destaca que "el crecimiento del volumen económico previsto no responde tanto a un aumento significativo de la oferta futura como al encarecimiento del propio proceso constructivo".
Así, resalta por un lado que el 'pipeline' institucional se mantiene prácticamente estable en superficie, con un retroceso mínimo del 0,1% respecto a la edición anterior del informe, lo que atribuye "en buena medida a la incertidumbre política y regulatoria que rodea al mercado de la vivienda en España", con ejemplos como el aplazamiento a septiembre de la aprobación del decreto de vivienda, que incluía medidas como la prórroga de dos años para determinados contratos de alquiler.
Por otro, señala que la inversión estimada aumenta un 7,2%, lo que pondría de manifiesto el impacto que siguen teniendo la energía, los materiales de construcción, el transporte y la cadena de suministro sobre los costes de desarrollo inmobiliario.
"El sector no prevé construir significativamente más superficie que hace un año, pero sí necesita movilizar un mayor volumen de capital para desarrollar proyectos similares, como consecuencia directa del aumento de los costes de construcción", resume en un comunicado.
En concreto, se espera movilizar 24.367 millones en 2026, 30.224 millones en 2027, 14.084 millones en 2028, 7.064 millones en 2029, 1.656 millones en 2030 y 189 millones en 2031.
LIDERAZGO DEL RESIDENCIAL CLÁSICO
En cuanto al desglose de la actividad constructora en el periodo mencionado, apunta que los segmentos 'living' y hoteles seguirán concentrando la mayor parte de la misma, liderada por el residencial clásico, que alcanzará los 36.096 millones de euros de inversión prevista (un 46,5% del total).
Por detrás aparecen la vivienda asequible, que representará 17.639 millones (22,7%), y el segmento hotelero, con más de 11.300 millones (14,6%).
La evolución del segmento 'living' continúa sustentándose en el "desequilibrio estructural" existente entre oferta y demanda en los principales mercados residenciales del país, lo que sigue impulsando el interés de inversores institucionales y el desarrollo de nuevos proyectos de vivienda libre, alquiler profesionalizado y vivienda asequible con participación público-privada, mientras que el sector hotelero "mantiene su fortaleza" apoyado en el atractivo turístico de España y en el creciente interés por activos de calidad, sobre todo en destinos urbanos y vacacionales consolidados, analiza.
Por otra parte, el informe prevé que la rentabilidad futura dependerá "cada vez más" de la capacidad para optimizar procesos constructivos, reducir ineficiencias y adaptar los proyectos a un entorno más exigente desde el punto de vista financiero y operativo, y atribuye "una importancia creciente" a la industrialización, la construcción 'off-site', la utilización de herramientas BIM (modelado de información de construcción), la digitalización de procesos y la mejora de la planificación.
Además, sostiene que el sector "deberá afrontar el reto de mantener los estándares de calidad y sostenibilidad de los activos".
Finalmente, los autores estiman que los desarrollos identificados generarían aproximadamente 23,9 millones de toneladas de CO2e bajo escenarios convencionales de construcción, pero añaden que la incorporación de soluciones bajas en carbono permitiría evitar hasta 7,2 millones de toneladas de emisiones --reduciendo cerca de un 30% la huella de carbono asociada a los proyectos analizados--, y observan un "mayor potencial de reducción" en los segmentos residenciales debido a su peso dentro del 'pipeline' nacional.