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MADRID 21 Jun. (EUROPA PRESS) -
El aumento del peso de las energías renovables en el sistema eléctrico ha permitido que el precio mayorista de la electricidad en España dependa cada vez menos de la evolución del gas natural que se negocia en los mercados internacionales, reduciendo a la mitad el impacto frente a la media europea, según el Banco de España.
Hasta 2021, un encarecimiento de 10 euros por megavatio/hora (MWh) de gas suponía, de forma generalizada en las grandes economías del área del euro, una subida de alrededor de 20 euros por MWh en el mercado eléctrico, en línea con el requerimiento técnico de unos 2 MWh de gas para producir 1 MWh de electricidad.
Según el informe anual de la institución que gobierna José Luis Escrivá, desde 2022 la sensibilidad del precio de la electricidad al gas se ha ido reduciendo en el caso español, primero por la aplicación de la denominada "excepción ibérica" y, más recientemente, por el mayor peso de la generación eólica y fotovoltaica, que desplaza tecnologías fósiles de la fijación del precio marginal.
El supervisor calcula que, con la estructura actual del 'mix', un alza de 10 euros en el MWh de gas se traduciría hoy en España en un encarecimiento de entre 5 y 10 euros por MWh en el mercado eléctrico, frente a la relación de 2 a 1 que aún se observa de forma aproximada en Alemania e Italia.
Esta menor vinculación entre gas y electricidad se ha trasladado a los precios finales de la industria, donde el Banco de España señala que el aumento acumulado del precio de la electricidad entre 2021 y el primer semestre de 2025 ha sido de unos 40 euros por MWh, aproximadamente la mitad del incremento cercano a 80 euros por MWh registrado, en promedio, en el resto de las economías de la zona del euro.
El organismo subraya que este comportamiento diferencial también se ha reflejado en la reacción de los futuros eléctricos españoles tras el reciente repunte del gas ligado a la guerra en Irán, con revisiones al alza más moderadas que en Italia y Alemania, cuyas matrices de generación siguen dependiendo en mayor medida de combustibles fósiles.