AEB certifica la fortaleza de la banca tras realizar provisiones por 290.000 millones

Actualizado 20/10/2015 11:13:09 CET

Cree que el entorno de bajos tipos de interés se prolongará en los próximos años en Europa

MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Asociación Española de la Banca (AEB), José María Roldán, ha certificado este martes la buena salud del sistema bancario español tras realizar saneamientos y provisiones por 290.000 millones de euros (un 27% del PIB) entre 2008 y 2014, aunque ha señalado que el entorno del negocio sigue siendo "complejo", aunque mejor que hace un año.

Durante su intervención en el VI Encuentro Financiero organizado por KPMG y Expansión, Roldán ha señalado que las entidades de la AEB "no han necesitado dinero público para su recapitalización" durante los años de la crisis y, además, han contribuido "con una parte muy significativa de este esfuerzo al aportar directamente y a través del Fondo de Garantía de Depósitos unos 10.000 millones de euros".

En los años de la crisis, el sistema financiero ha reducido su red de oficinas un 31% y sus plantillas en un 27% mediante prejubilaciones y bajas incentivadas. Este redimensionamiento ha permitido que las ratios de eficiencia se hayan mantenido en niveles competitivos, por debajo del 50%, "comparándose con ventaja con cualquier sistema bancario de nuestro entorno económico".

Roldán también ha hecho hincapié en que los bancos se han encargado de reforzar su solvencia, de modo que a 31 de diciembre de 2014 los fondos propios en balance representaban el 8% del total activo, "un indicador del intenso proceso de capitalización del sector" si se compara con el 6% que presentaba antes del inicio de la crisis.

En términos de Basilea III, la ratio de CET1 (capital de la máxima calidad), a junio de 2015, se situaba en el 12,3%, por lo que ha manifestado que los bancos españoles cotizados cumplen "con creces" los niveles mínimos de solvencia que exige la regulación.

UNA BANCA EN BUENAS CONDICIONES

Por ello tanto, el presidente de la AEB entiende que el impacto de un escenario adverso sobre la situación de capital de las entidades "es muy reducido".

"Es evidente que el esfuerzo realizado en estos últimos años en provisiones, recapitalización, limpieza de balances y consolidación, demuestra que la banca española está en buenas condiciones para acompañar y apoyar el proceso de recuperación de nuestra economía y está, asimismo, muy bien preparada para afrontar los riesgos que, eventualmente, puedan presentarse en el futuro, y en especial aquellos derivados de un entorno complejo caracterizado por un débil crecimiento económico en Europa y el mundo", ha subrayado Roldán.

El presidente de la AEB ha resaltado que a día de hoy puede apreciarse una mejora en todas las magnitudes relevantes de los bancos españoles, con una gran heterogeneidad entre entidades, lo que "favorece la innovación y fomenta la competitividad". Sin embargo, las entidades aún tendrán que hacer frente a una serie de desafíos derivados de factores más estructurales, como la regulación o el entorno de bajos tipos de interés.

UN ENTORNO COMPLICADO POR LOS BAJOS TIPOS

A este respecto, ha señalado que si bien en Estados Unidos se está a las puertas de un ciclo alcista, en Europa, el periodo de bajos tipos de interés perdurará unos años más, lo que complica la obtención de resultados por parte de los bancos, dado que comprime los márgenes entre el activo y el pasivo.

Además, los entornos de tipos de interés bajos se asocian con curvas de tipos planas, lo que "resta valor al núcleo del negocio bancario que consiste en la transformación de plazos, es decir, prestar a largo y financiarse a más corto plazo".

Tras el análisis del actual sistema financiero, Roldán ha afirmado que los retos que tiene la banca de cara al futuro son mejorar la rentabilidad de los recursos propios (ROE) con el propósito de remunerar a los accionistas, para lo que deberá perseverar en la reducción de los costes de estructura, perfeccionar el provisionamiento de las carteras y mantener los márgenes en un entorno adverso.

Los bancos también tendrán que estar más cerca del mercado y de los clientes en el futuro, así como mantener la solvencia del sector con un sólido balance contable y con el suficiente capital regulatorio "para cumplir con los mayores y cada vez más exigentes requerimientos prudenciales".