Actualizado 09/03/2021 19:04 CET

Aplazado el juicio entre Banco Santander y Andrea Orcel por cuarentena del juez

Archivo - Ana Botín, Andrea Orcel y Álvarez
Archivo - Ana Botín, Andrea Orcel y Álvarez - BANCO SANTANDER - Archivo

MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

El juicio contra Banco Santander por el fichaje fallido del banquero italiano Andrea Orcel ha sido suspendido hasta nuevo aviso, según informaron a Europa Press en fuentes jurídicas.

El motivo es que el juez que instruye el caso ha tenido un contacto estrecho con una persona que ha dado positivo en coronavirus y debe guardar cuarentena.

Estaba previsto que este miércoles, 10 de enero, se celebrase en el Juzgado de Primera Instancia número 46 de Madrid el juicio por el fichaje frustrado de Orcel como consejero delegado del Santander, por el que el banquero demanda a la entidad española 112 millones de euros.

En calidad de representante de la parte demandada iba a acudir la presidenta del Santander, Ana Botín, mientras que en calidad de testigos fueron citados el exdirector de Recursos Humanos del Santander, Roberto di Bernardini; el director global de Compensaciones de UBS, Mark Shelton; el presidente de UBS, Axel Weber, y el secretario general y del consejo de Banco Santander, Jaime Pérez Renovales.

Sin embargo, este martes el juicio ha sido suspendido debido a que el juez debe guardar cuarentena, de manera que deberá fijarse una nueva fecha para su celebración.

Orcel, que recientemente ha sido nombrado consejero delegado de UniCredit, formalizó en julio de 2019 su ofensiva legal contra Banco Santander al presentar una demanda tras la cancelación por parte de la entidad de su contrato como consejero delegado.

En su escrito, Orcel reclamaba el cumplimiento de contrato por parte de Santander o, en caso contrario, daños y perjuicios por una cantidad próxima a los 112 millones de euros, incluyendo el sueldo que dejó de cobrar en UBS y el que podría haber percibido en Santander.

De su lado, el Santander esgrime que el contrato nunca se formalizó, al no darse las condiciones a las que estaba supeditado, y que solo se trató de una carta con las condiciones de la oferta.

Para defenderse, el banco presidido por Ana Botín puso el caso en manos de su despacho de cabecera, Uría Menéndez. De su lado, Orcel contrató los servicios del bufete De Carlos Remón.