Las gestoras culpan al déficit público del subidón de tipos en renta fija, pero atisban su estabilización

La deuda emergente contiene el avance de sus rendimientos frente al repunte en las potencias desarrolladas, presionadas por la competencia del crédito corporativo

Archivo - Banco de España.
Archivo - Banco de España. - EUROPA PRESS - Archivo
Europa Press Economía Finanzas
Publicado: viernes, 25 septiembre 2026 17:07

MADRID, 25 Sep. (EUROPA PRESS) -

Las gestoras de fondos internacionales han achacado el subidón de las rentabilidades en la renta fija de los últimos meses a las políticas fiscales agresivas, los altos déficits públicos y las crecientes necesidades de emisión de deuda por parte de los Estados --más allá de los vientos de cola derivados del conflicto en Oriente Próximo--, al tiempo que han adelantado una inminente estabilización de los bonos soberanos.

En España, la rentabilidad del bono soberano con vencimiento a 10 años se ha instaurado por encima de la barrera del 4% desde el pasado miércoles, cota que no registraba desde octubre de 2023, cuando la economía europea atravesaba una ola inflacionista que llevó al Banco Central Europeo (BCE) a elevar los tipos de interés hasta ese umbral.

La tónica se repite a nivel internacional. En Francia e Italia, los bonos del Estado con igual plazo rozaban el viernes el 4,7%, mientras que al otro lado del charco, la deuda soberana estadounidense a 10 años se mantenía por segundo día consecutivo en el entorno del 5,2%, nivel que no repetía desde junio de 2007 en plena crisis financiera.

"La política fiscal de los mercados desarrollados sigue siendo extremadamente agresiva, con déficits públicos considerables, un nivel de deuda pública ya de por sí extremadamente elevado y la consiguiente necesidad de colocar en el mercado cantidades cada vez mayores de bonos del Estado. El hecho de que esto ocurra en un contexto de subida de los tipos de interés no hace sino añadir más presión a las finanzas públicas", ha argumentado el gestor de fondos de renta fija en Generali AM, Stefano Fiorini.

En esta misma línea, el director de Deuda de Mercados Emergentes y Materias Primas de Schroders, Abdallah Guezour, ha advertido que resulta "evidente" que el mercado se encamina hacia "una fase crítica del ciclo de los bonos soberanos".

A pesar de que los elevados rendimientos actuales resultan atractivos entre los inversores en renta fija al partir de un punto más atractivo para generar ingresos y rentabilidades potenciales, los especialistas cuestionan las oportunidades por el riesgo que conlleva el actual contexto, que podría no estar dando una contrapeso adecuado a la incertidumbre.

"El aumento de los rendimientos ha mejorado las oportunidades de obtener ingresos en toda la clase de activos, pero, con unos 'spreads' ajustados, los inversores no reciben necesariamente una compensación equitativa por cada riesgo que asumen", ha precisado el gestor de carteras en TwentyFour AM, Eoin Walsh.

BRECHA ENTRE MERCADOS DESARROLLADOS Y EMERGENTES

Al mismo tiempo, dentro del alza de las rentabilidades de los mercados de deuda los analistas han identificado que pese a tratarse de un movimiento global, ha dado lugar a un comportamiento "muy diferente" entre mercados desarrollados y mercados emergentes.

En cifras, desde inicios del mes de febrero --momento previo al comienzo de la guerra de Irán, utilizado habitualmente como catalizador de los repuntes--, el interés de las obligaciones del Estado de China a 10 años ha pasado del 1,8% al 1,67%, lo que implica una caída de 13 puntos básicos. En el caso de la India, su deuda contiene los avances y transita desde el 6,7% al 7,1% en el mismo periodo de tiempo, aumentando su rendimiento en tan solo 40 puntos básicos.

El contraste con las economías occidentales es acusado. En ese mismo lapso, las rentabilidades de los bonos estatales al mismo plazo se han tensionado con fuerza: España suma un repunte de 88 puntos básicos, Estados Unidos escala 100 puntos y tanto Italia como Francia encarecen sus costes de financiación por encima de los 120 puntos básicos.

"La subida de los rendimientos ha sido mucho más intensa en los mercados desarrollados que en los emergentes, donde unos niveles de deuda más moderados y una mayor flexibilidad fiscal y monetaria han contribuido a una evolución más favorable de los bonos soberanos. Además, estos se benefician de tipos reales --con la inflación descontada-- más atractivos", ha explicado Fiorini.

Por otro lado, a la renta fija gubernamental occidental le ha surgido un nuevo competidor que empuja aún más sus rendimientos: las emisiones corporativas de grado de inversión para financiar los programas de Inteligencia Artificial (IA) de las principales multinacionales tecnológicas.

En cifras, la firma de inversión Muzinich & Co calcula que la emisión bruta total de este tipo de instrumentos financieros superará los 2 billones de dólares en 2026 y no afectará únicamente al mercado de crédito estadounidense, ya que estos emisores están diversificando progresivamente sus programas de financiación.

ESTABILIZACIÓN PESE A "LA FALTA DE CREDIBILIDAD"

Pese a las presiones, los rendimientos en los mercados desarrollados parecen haber encontrado su techo y las gestoras ya adelantan su estabilización en los niveles actuales, especialmente teniendo en cuenta la posibilidad de un 'short squeeze' --un estrangulamiento de posiciones cortas que fuerza a los inversores bajistas a comprar a toda prisa para cubrir sus pérdidas, acelerando la corrección de las rentabilidades--, que tal y como ha apuntado Guezour, podría verse desencadenado por los esfuerzos continuos del Tesoro estadounidense para contener el coste de financiación.

No obstante, el estratega de Schroders ha alertado de que el principal motivo de preocupación a largo plazo sigue siendo "la credibilidad de la política estadounidense, con el riesgo cada vez mayor de que los acontecimientos actuales puedan derivar en una auténtica crisis fiscal".

"Sin un marco fiscal convincente, estos esfuerzos podrían, por el contrario, atraer aún más la atención sobre la dinámica extremadamente desfavorable de oferta y demanda en el segmento a largo plazo del mercado de bonos estadounidense, erosionando aún más la confianza tanto en el Tesoro como en la Reserva Federal", ha concluido Guezour.

Contador

Contenido patrocinado