Actualizado 27/07/2007 16:09 CET

Economía/Fiscal.- El Gobierno aprueba el Reglamento de Gestión e Inspección Tributaria

MADRID, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Consejo de Ministros aprobó hoy el Reglamento de Gestión e Inspección Tributaria, el último que quedaba pendiente tras la aprobación de la Ley General Tributaria, que recoge toda la normativa fiscal en esta materia y facilita a los contribuyentes el cumplimiento de sus obligaciones tributarias.

El Real Decreto que aprueba el Reglamento regula los efectos del silencio administrativo en los supuestos de falta de resolución en plazo de determinados procedimientos tributarios y establece la cuantía de la deuda por debajo de la cual no se exigirán garantías en los aplazamientos y fraccionamientos.

En materia de las obligaciones tributarias formales, incorpora la regulación de los censos tributarios, estableciendo una información mínima común para todos ellos, con el fin de lograr una información censal consolidada. Además, se regulan determinados aspectos sobre la obligación de comunicar el cambio de domicilio fiscal y también respecto al número de identificación fiscal, concretando las fórmulas de petición, asignación y utilización del mismo.

Por otro lado, se regulan las obligaciones de información de carácter general y se realiza una doble labor de compilación y de actualización de diversas normas dispersas que se integran aquí en un solo texto.

Desde la óptica del contribuyente, se regulan de forma sistemática los procedimientos de información y asistencia tributaria, aspecto en el que faltaba una regulación comprensiva, y se desarrollan aspectos tan relevantes, entre otros, como la presentación de las consultas tributarias, la obtención de información sobre la valoración administrativa de inmuebles y la actividad certificadora de la Administración.

Asimismo, se regulan los aspectos, cada vez más relevantes, de utilización de medios telemáticos y electrónicos en el ámbito de estos procedimientos.

NUEVOS PROCEDIMIENTOS DE GESTIÓN.

En materia de gestión tributaria, la principal novedad que aporta el Reglamento en este sentido son los procedimientos de aplicación de los tributos en el ámbito gestor, que no habían tenido hasta ahora en el Derecho tributario español una regulación general. Se contemplan, entre otros, las reglas generales sobre presentación de declaraciones, autoliquidaciones, comunicaciones de datos o solicitudes de devolución.

También se desarrolla la regulación legal sobre cómputos de plazos y sobre los motivos que permitirán prorrogar los plazos del procedimiento, aspecto muy relevante en el ámbito de la inspección de los tributos, y también se establecen los supuestos en los que se podrá acreditar por la Administración la existencia de interrupciones justificadas y de dilaciones no imputables a la misma.

Respecto a las actuaciones y procedimiento de inspección, se incorpora la atribución de funciones inspectoras a los órganos administrativos y se detallan aspectos básicos de la documentación, especialmente de las actas de inspección, lo que permitirá una ordenación más transparente de estos procedimientos.

Además, se regulan las distintas fases del procedimiento de inspección (inicio, tramitación y terminación), desgranando en cada una de ellas sus características específicas.