Confebask saluda el pacto de convenios y ve "triste" que ELA y LAB no quieran adaptarlo para Euskadi

Publicado 15/05/2015 10:57:23CET
Migue Ángel Lujua
EUROPA PRESS

BILBAO, 15 May. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Confebask, Miguel Ángel Lujua, ha afirmado que resulta "triste" que ELA y LAB, con su "empecinamiento" hayan optado por rechazar la posibilidad de adaptar a Euskadi el acuerdo de negociación colectiva y "aprovechar cualquier resquicio para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores vascos".

En un post publicado en su blog, titulado "Aportar en positivo", el máximo dirigente de la patronal vasca ha hecho un análisis de las reacciones en Euskadi al preacuerdo para el empleo y la negociación colectiva (III AENC) alcanzado por CEOE, Cepyme, CC.OO. y UGT, y su posible aplicación en el País Vasco.

Lujua reitera que Confebask saluda la existencia del pacto en sí mismo, "primero por lo que representa de exitosa culminación de un esfuerzo negociador entre los agentes sociales que aporta a las empresas un marco de referencia en una situación socioeconómica aún muy delicada".

Además, indica que "va más allá de unas recomendaciones concretas de subidas salariales tope" para integrar otros elementos que contribuyen a "enriquecer" los contenidos de la propia negociación colectiva y "su adecuación a las exigencias competitivas del espacio común", que, según señala, "es, en definitiva, toda empresa".

"COMPLICADO"

Lujua reitera "lo complicado" que resultaría adaptar a Euskadi un acuerdo de similares características debido a la "peculiar realidad" de las relaciones laborales en el País Vasco. "Que sea difícil no implica, sin embargo, que no podamos y debamos intentarlo", indica.

En este sentido, manifiesta que Confebask "nunca ha dicho que no a cualquier posibilidad de negociar y aportar en positivo" a la resolución de los problemas, "ya fuera en la negociación colectiva, el diálogo social, los organismos de encuentro o cualquier otro ámbito en el que nuestra organización tuviera algún papel que desempeñar".

"Tampoco queremos hacerlo ahora, máxime si tenemos en cuenta el riesgo cierto de que miles de empresas, principalmente pymes y micropymes y miles de trabajadores vascos sigan perdiendo referencias negociadoras porque haya organizaciones sindicales que prefieran primar su frontal y visceral oposición a la reforma laboral, incluso cuando el bloqueo al que, irremediablemente, conduce esta situación, afecte en negativo a la mejora de las condiciones de los propios trabajadores", agrega.

Lujua indica que el "afán constructivo" de superar el "bloqueo" y el deseo de aportar marcos de referencia que cada empresa o sector "pueda luego amoldar a su medida en función de su particular circunstancia", es lo que ha motivado su ofrecimiento de llevar a los órganos de gobierno de Confebask y a sus organizaciones miembro, "protagonistas empresariales indiscutibles en la negociación colectiva sectorial", la posibilidad de que el pacto de Madrid pueda, "de alguna manera", desarrollarse también en Euskadi "con aquellas organizaciones sindicales que estén dispuestas a ello".

"Lejos de aprovechar cualquier resquicio para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores vascos, no sorprende, aunque sí resulta cada vez más triste, que la única reacción de la mayoría sindical vasca (incluso antes de conocer el texto del acuerdo) haya sido, una vez más, rechazar e intentar romperlo todo", señalao

A su juicio, evidencian el "empecinamiento propio" de quien "ni siquiera es ya consciente de cuál es la realidad con la que las empresas y sus plantillas conviven, la realidad de un mundo global y en permanente cambio que convierte los planteamientos de algunos sindicatos en algo inevitablemente caduco".

"Que en el entorno que hoy vivimos la flexibilidad llegue incluso a enunciarse desde esa mayoría sindical como un peligro cuando es, cada vez más, la garante de la supervivencia de las empresas y del empleo, constituye quizá la muestra más palpable de todo ello", concluye.