MADRID, 9 (EUROPA PRESS)
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha compartido con su homólogo francés, Jean-Pierre Farandou, las medidas laborales que ha aprobado España para hacer frente al trabajo durante los meses de verano ante las altas temperaturas, como los permisos climáticos, la prohibición de trabajos al aire libre en las horas más extremas de calor o la implantación desde hace décadas de la jornada laboral continua.
Durante su encuentro en Madrid, tras el que van a visitar las obras de la estación de Atocha en la capital española para ver 'in situ' algunas de estas medidas, Díaz ha afirmado que ambos mandatarios comparten la idea de que los planteamientos que formula la extrema derecha sobre el "negacionismo climático" ya están teniendo consecuencias en el mundo del trabajo, por lo que es preciso adoptar medidas al respecto de la mano del diálogo social.
Sobre las jornadas intensivas en verano, una idea que ha asegurado ver con buenos ojos el ministro francés, la titular de Trabajo ha afirmado que está "muy estudiado" en toda Europa qué sucede con la presencialidad y cómo decae la productividad cuando llegan una serie de horas.
"Esto las empresas lo saben mejor que nosotros. De hecho, hay muchísimas experiencias en Francia y en España en las que las empresas tienen prácticas buenas en ese sentido por intereses propios, porque les interesa mejorar la productividad", ha afirmado.
DÍAZ DEFIENDE UNA JORNADA LABORAL FLEXIBLE Y NEGOCIADA
Por ello, ha defendido que adaptar la jornada laboral mediante un modelo "bilateral y flexible pactado entre empresas y trabajadores", ayudaría mucho, primero a conciliar la vida laboral y familiar, y segundo, a mejorar la productividad de las empresas.
De su lado, el ministro francés, que ha acudido a España acompañado de empresarios y sindicatos galos, ha defendido su visita al país ante la "evidencia de que Francia se está convirtiendo en España" en cuanto al alza de las temperaturas y España "está acostumbrada al calor desde hace mucho tiempo" y está "en su ADN" gestionarlo.
De esta forma, ha mostrado mucho interés en las medidas que ha adoptado España para mitigar el calor en determinados empleos y ha asegurado que "Madrid y España funcionan a 40 grados" y a pesar de las altas temperaturas.
"La respuesta no es detenerlo todo, sino adaptarse, transformarse", ha reiterado el ministro galo, que ha añadido que se trata, por tanto, de "priorizar la salud de los trabajadores manteniendo la actividad empresarial".
Sobre la jornada intensiva en verano en muchas empresas en España, el ministro ha dicho que se trata de una medida "interesante, que tiene una lógica implacable", ya que se evitan las horas más cálidas y donde los riesgos son más importantes. "Así que, efectivamente, creo que es una idea pertinente sobre la que podemos avanzar", ha señalado, tras defender también el análisis de los denominados refugios climáticos.
VISITA A LAS OBRAS DE ADIF EN ATOCHA
Tras la reunión, Yolanda Díaz, junto al titular de Trabajo francés y representantes sindicales y patronales de España y Francia, han visitado las instalaciones de Adif en la Estación de Atocha-Almudena Grandes, en Madrid, para conocer en persona la gestión de las condiciones de trabajo al aire libre y el desarrollo de las obras de construcción ante el aumento de las temperaturas.
El sector de la construcción, recuerda Trabajo, es uno de los más golpeados por las olas de calor, por lo que se trata de una visita clave de la delegación francesa para el aprendizaje de las medidas laborales puestas en marcha por España para la adaptación, entre otros aspectos, de las jornadas de las personas trabajadoras al impacto de los fenómenos meteorológicos asociados a la emergencia climática, en particular frente al calor extremo.
Desde el Ministerio de Trabajo y Economía Social se han adoptado políticas y medidas muy diversas a lo largo de la presente legislatura para abordar la protección de las personas trabajadoras frente a las temperaturas extremas y otros fenómenos meteorológicos adversos derivados de la emergencia climática que ahora son seguidas con mucho interés en el ámbito internacional.
Entre otras, en 2024 España fue "pionera", afirma Trabajo, en la regulación e implementación de un permiso climático retribuido de hasta cuatro días al año en caso de catástrofe o riesgo grave e inminente con ocasión de fenómenos meteorológicos adversos y de que no sea posible acceder al centro de trabajo o transitar por las vías de circulación para acudir al mismo, en cumplimiento de las recomendaciones, limitaciones o prohibiciones al desplazamiento ordenadas por las autoridades competentes.
También, tal y como se ha destacado en la rueda de prensa, la vinculación de los permisos climáticos a las alertas de las agencias oficiales de meteorología, entre otros aspectos.